El tirador debe llevar un Diario donde anote todos los cambios, sensaciones, avances, retrocesos, etc.

La primera página del Diario del Tirador, debe ser el Plan de Adiestramiento, la segunda contendrá la Lista de Chequeo, el resto contemplará una serie de tablas de tiro (a ser posible confeccionadas por nosotros, como ya hemos visto), y por último las tarjetas de tiro, conjunto de tarjetas para la recopilación, comparación y ayuda para el disparo.

El Diario del Tirador permite realizar experimentos parciales y si tiene éxito, incorporarlos a nuestra mecánica técnica y, en caso, contrario, volver a lo que hacíamos antes de iniciar el experimento.

Una de las funciones más importantes del Diario es la de acentuar la identificación del tirador con el adiestramiento. Al escribir y valorar cada una de sus acciones ve con claridad como cada sesión de adiestramiento o cada competición contribuye como objetivos parciales, al éxito del programa general.

El tirador ha de preguntarse con que contribuye cada sesión al progreso y plantearse las sucesivas sesiones con un objetivo y finalidad concretos.

El tirador tomará nota, nada más finalizar la sesión de adiestramiento o la competición, para plasmar en caliente las sensaciones e ideas que hayan surgido. El Diario se debe llevar en una libreta organizada y cronológicamente estructurada. De nada sirve hacer anotaciones sueltas en hojas de papel. Los avances y mejoras de un tirador, en sus puntuaciones, son consecuencia de pequeños progresos en detalles específicos de cada sesión. Los planes para ellas nos los proporcionan avancen en puntos específicos, y estos pequeños avances parciales configuran el éxito final.

El Diario es más importante a medida que el nivel del tirador aumenta y, en resumen, nos mostrará como hemos avanzado posición a posición y detalle a detalle.

Listas de chequeo.

Cuando hablamos de la utilización de psicofármacos, mencionamos la palabra ritual definiéndola como aquella cadena de respuestas que si no se relacionan en un momento determinado nos generará ansiedad, aplicándolo a que no debemos convertir ninguna acción (en ese caso la ingestión de cualquier sustancia) en algo de lo que dependamos.

Ahora bien, existen ciertos hábitos que es preciso desarrollar hasta tal extremo que estén siempre presentes durante los pasos previos de la ejecución de una tarea. Un ejemplo de este tipo de hábitos sería la revisión que debe de realizar un paracaidista antes de subir al avión y antes de realizar el salto.

Del mismo modo existen chequeos que es imprescindible realizar en relación con nuestro equipo de tirador y con el momento previo a la ejecución de un disparo.

Esta cadena de revisiones debe ser interiorizada y repasada durante las sesiones de entrenamiento, incorporándolas durante nuestras sesiones de práctica imaginada y visualización.

Los siguientes puntos desarrollan listas de chequeo a modo de ejemplo de este tipo de “rituales beneficiosos” que deberían interiorizar todos los tiradores. Son listas perfectamente válidas, aunque después de las sesiones de instrucción de tiro cada tirador debe confeccionar su propia lista de chequeo.

La lista de chequeo debe figurar en nuestra libreta de tirador, y repasarla siempre antes de los ejercicios, hasta que transforme en un hábito que podamos repasar mentalmente en unos pocos instantes.

Un sistema para memorizar bien estas listas puede consistir en diseñarlas mediante un orden significativo. Es decir, disponer los elementos de la lista de chequeo con arreglo a un criterio que facilite su memorización, bien alfabéticamente, bien agrupando los elementos de la lista por grupos de acciones, bien ordenándolos de forma que las letras iniciales de las tareas formen una palabra o una frase fácil de recordar, o bien recitándola como una poesía, oración o canción, es decir, elaborando una regla mnemotécnica.

Lista de chequeo pre-disparo.

• Realizo los últimos ajustes de posición con los ojos cerrados.
• Respiración pausada / profunda.
• Pienso positivamente en mi actuación.
• Parpadeo.
• Brazos, hombros y cuello relajados.
• Observo indicadores de viento.
• Cantonera apoyada en el hombro.
• El dedo índice se apoya con confianza en el disparador (presión inicial).
• La parada mejora… sigo presionando.
• Disparo (seguimiento).
• Última imagen (seguimiento).
• He sentido como absorbía el retroceso y recuperaba mi posición inicial (seguimiento).
• He notado si el disparo se ha realizado con exceso de presión del índice (seguimiento).
• Cargo el fusil.
• Pienso en el resultado.
• Compruebo el resultado.
• Hago anotaciones.

Lista de chequeo para revisión de equipo en posición de tiro .

• ¿Munición del mismo número y lote?
• ¿Munición limpia y utilizable?
• ¿Ánima limpia?
• ¿Algo toca el cañón?
• ¿Alza correctamente anclada?
• ¿Lentes limpias y claras?
• ¿Algo obstruye la vista?
• ¿Tengo un apoyo adecuado?
• ¿Está el bípode con un apoyo estable?
• ¿Está el alza inclinada en está posición?
• ¿Están enfocadas / claras las lentes del alza?
• ¿Está correctamente corregida la caída del proyectil?
• ¿Distancia estimada correctamente?
• ¿Compensada?
• ¿Se ha estimado el viento correctamente?
• ¿Compensada?
• ¿Se han apuntado todos los datos en la libreta?
• ¿El hombro está libre de molestias?
• ¿Posición adecuadamente cómoda?
• ¿Atento y alerta?

Lista de chequeo para la realización de cada disparo.
La siguiente lista (o una similar) debería ser chequeada para cada disparo realizado en prácticas. Por medio de la repetición, las acciones indicadas en la lista deberían convertirse en hábitos, que seremos capaces de aplicar aun en situaciones de estrés, y por lo tanto conseguiremos un buen disparo a pesar de las presiones de la situación.

De nuevo hay que recalcar que las listas aquí reseñadas son a modo de ejemplo, y que cada uno debe confeccionar las suyas propias.

Algunos de los puntos están formulados como preguntas de control y otros como auto-instrucciones imperativas.

• ¿Posición correcta?
• ¿Alza ajustada a la distancia?
• ¿Culata bien apoyada?
• ¿Arma encarada?
• ¿Empuñamiento correcto?
• ¿Mano relajada?
• ¡Respira!
• ¿Imagen nítida?
• ¿Miras alineadas?
• ¡Localiza el primer tiempo!
• ¡Respira!
• ¡Fuego!
• ¿Se mantiene alineada el alza?
• ¡Estimación del impacto!
• ¡Reflexión sobre este disparo!

Lista de chequeo semi-poética personal para la realización de cada disparo.

• Congelado en la inmovilidad,
sin parpadear,
sin alterar la distancia que me separa de la lente,
el ojo que hay detrás del alza
debe ser una pieza más del visor.
• La pupila inmóvil,
sin dilatarse ni contraerse.
El ojo está tan afianzado en su posición
como el alza sobre el fusil,
y, ante nosotros,
bailotean los blancos-objetivos.
• Inspiro,
vacío lentamente la mitad de mis pulmones,
llevo el disparador hacia atrás,
muy despacio,
estoy separando bien el dedo del pistolete.
• El fusil rebota contra el hombro.
Lo sigo.