"Debemos aprender a manejar el fusil.
A sostenerlo, a cargarlo, a cuidarlo, a mantenerlo…
Como a una amante; la sostendremos, la acariciaremos y la trataremos como a una reina. Dormiremos con ella.
Trataremos al arma como si fuera una mujer, una mujer maravillosa; la abrazaremos y acariciaremos, nos frotaremos la culata contra el hombro, y apoyaremos la mejilla contra la caja negra.
Nuestra arma es la mejor que se haya fabricado jamás.
Es sólida.
Es fiable.
Jamás nos decepciona.
Y además, es más hermosa que cualquier amante que se pueda tener, que hayamos tenido y que vayamos a tener en el futuro.
¿Cuándo la dispararemos?
Cuando la hayamos seducido…o ella nos haya seducido a nosotros”.

Francotiradores Ghurkas.

Debe conocerse mejor que nuestro propio cuerpo. Las vetas, la menor muesca, cada una y todas las curvas y concavidades. Cada roce, salto y movimiento de los mecanismos del arma.

Quizás este nivel de intimidad que algunos asesoran tener con el arma pueda ser o parecer excesiva. Pero lo real es que para un francotirador su arma es algo muy especial, el encontrarla en manos de otro, sin su permiso, y el que sea manipulada crea un reconocible malestar (de mayor o menor grado).

GENERALIDADES.

Los fusiles de alta precisión para francotiradores reúnen unas características similares en los diferentes modelos que se encuentran actualmente en el mercado.

Hasta hace unos pocos años estaban basados (generalmente) en los modelos de fusiles de competición para 300 metros, de grueso calibre, de repetición, con cargadores para 10 cartuchos, con un peso entre 5 y 6 Kg., sin visor, con una caja fabricada en madera de láminas, unidas con pegamento «epoxi», de dos componentes y que al mezclarlos endurecen pasado cierto tiempo, o en fibra de vidrio. Carrilleras y cantoneras adaptables al tirador.

Las armas de los francotiradores se dividen en dos categorías: la versión modificada de los fusiles de asalto o rifles de caza mayor y los fusiles especialmente diseñados para el “paqueo”. Las armas modificadas son mucho más baratas, pero su precisión y su fiabilidad son inferiores a las otras.

PARTICULARIDADES SOBRE EL ARMAMENTO.

Cañones.

El calibre más extendido es el 308 Winchester (7′62 x 51 mm) por su gran rendimiento en cuanto a precisión, habiendo quedado acreditada su eficacia en las pruebas deportivas realizadas a las distancias de 300 metros desde hace años.

El cañón, de mayor grosor que los que montan normalmente los fusiles de asalto, aseguran unos agrupamientos de 20 milímetros de diámetro a 100 metros.

El cañón es del tipo «flotante», es decir, no tendrá ningún punto de contacto con la caja, entre la recámara y la boca de fuego.

Esto significa que está unido únicamente por la recámara sin llegar a tocar la caja. La ranura que separa el cañón de la caja tiene un mm aproximadamente, y esta separación impide que la caja distorsione el cañón entre dos disparos consecutivos.

El cañón es más pesado que el de la mayoría de los fusiles, y distribuye el calor de la descarga con mayor uniformidad, reduciendo el desgaste y evitando dilataciones.

Pavonado en negro mate para evitar destellos, y con bocacha apaga-llamas.

Cajón de los mecanismos y cerrojo.

La unión del cajón de los mecanismos a la caja, se realiza mediante un ajuste perfecto, por interposición de pegamentos o resinas especiales que evitan posibles vibraciones, y aseguran una gran precisión.

La palanca de accionamiento del cerrojo se maneja con facilidad, sin que el visor interfiera el movimiento de la mano.

Disparador.

De dos tiempos. Normalmente con una resistencia entre uno y tres kilogramos (el Accuracy tiene +/- 1,8 Kg., 300+1500 g.). De trascendental importancia para la perfecta ejecución del disparo.

Los disparadores actuales tienen un recorrido “limpio” y uniforme en su primer tiempo, sin “saltos”, y en consecuencia se define al tacto el límite entre el primero y el segundo tiempo, y termina con una salida seca y rápida al final del segundo tiempo.

Corredera.

La caja en su parte inferior, en algunos modelos, dispone de una guía metálica (corredera), para el deslizamiento y fijación en ella del tope de mano, enganche de correa y colocación del bípode en caso necesario.

Continuará