Y para finalizar, la última parte del siglo XX de la historia de los francotiradores.


GUERRA FRÍA.
Después de la IIªGM y la llegada de la guerra fría, el papel del francotirador se desdibujó a favor de las grandes masas acorazadas y la potencia de fuego. No obstante los británicos continuaron concediendo gran importancia a la formación de tiradores de precisión.
Pese a lo expuesto en el párrafo anterior el US. Army puso en marcha en 1954-55, en plena guerra de Corea, su primera escuela oficial de francotiradores, el AMU, “Army Marksman Unit”.
Por otro lado la llama se mantuvo viva en muchos países, manteniendo activa una extensa y experta masa de aficionados al tiro deportivo en sus diversas modalidades, como en Suiza y Yugoslavia.

REVOLUCIÓN CUBANA.
La guerrilla de Fidel Castro, en sus enfrentamientos con las columnas regulares, tuvo durante mucho tiempo un solo objetivo: matar al primer hombre en punta de vanguardia. Al cabo del tiempo la desmoralización paralizó al ejército, proliferando los consejos guerra y las ejecuciones contra los que se negaban a marchar los primeros.
GUERRA DE VIETNAM.
El francotirador fue masivamente empleado por las fuerzas regulares del Vietnam del Norte.
Los estadounidenses los utilizaron también en misiones de hostigamiento, eliminaciones puntuales y como contra-francotiradores, aparte de las misiones eufemísticamente denominadas “sucias”, tanto de la CIA como militares.
El Primer Grupo de Caballería en Ia Drang.
Durante la batalla en el valle Ia Drang en noviembre de 1965, el Grupo 1º del 7º de Caballería, fue atacado en fuerza por tropas regulares de Vietnam del Norte. Pese a la llegada de elementos del 2º Grupo del 5º de Caballería, el Grupo 1º fue obligado a retroceder a su LZ y establecerse en perímetro defensivo. Un elemento del 2º Grupo había estado todo el día sobre la LZ, por lo que los jefes de unidad no hicieron una inspección completa de la zona. Pero un francotirador se había infiltrado en la LZ y con un solo disparo a corta distancia hirió gravemente al jefe del escuadrón A.
Incluso después de que el francotirador hubiese disparado, quedó sin ser descubierto. El daño a la moral de la unidad fue grave. Dejaron de sentirse seguros, incluso dentro de su propio perímetro defensivo. Un francotirador, con un solo disparo, introdujo sensación de peligro e inseguridad en los componentes de dos grupos.
El Segundo Grupo de Caballería.
En un incidente relacionado con el anterior durante la misma campaña (1965) varios escuadrones del 2º Grupo del 7º de Caballería fueron rodeados por tropas regulares de Vietnam del Norte y desplegaron en defensiva perimétrica. Un importante ataque nocturno al sector del escuadrón B amenazó con penetrar, pero al amanecer del 18 de diciembre los ataques habían remitido. El jefe del Grupo dudaba, sin embargo, que el enemigo se hubiera retirado y ordenó a los escuadrones situados sobre el perímetro que abriesen fuego sobre los árboles y matorrales frente a sus posiciones por si ocultaban francotiradores.
El comandante se dio cuenta del efecto desmoralizador de un solo disparo preciso contra oficiales o posiciones clave de su unidad. El resultado del "minuto loco" de fuego (una vieja tradición de la IªGM) dio frutos inmediatos. Un francotirador vietnamita cayó muerto desde un árbol al momento, frente a un pozo de tirador de un jefe de escuadrón y otro cuerpo acribillado quedó colgando cabeza abajo de un árbol sólo a pocos metros de una posición de sección.
Carlos Hathcock.
La verdadera leyenda viva del mundo de los francotiradores. Durante su paso por Vietnam, con los Marines, este francotirador confirmó 93 bajas del enemigo. Actualmente da cursos a las nuevas generaciones de francotiradores.
El sargento Hathcock y el valle de Duc Pho.
Vietnam, febrero de 1967, Valle de Duc Pho. El sargento Hathcock del USMC instala en su escondite su nueva arma: una ametralladora Browning H2 de 12,70x99 mm sobre la cual ha montado una óptica Unertl 8 X. Debe proteger el flanco de una misión que se desarrolla en el valle. Su observador señala un Vietcong a 2.300 m. Hathcock hace sus cálculos, apunta y dispara. Tres segundos más tarde (el tiempo que tarda el proyectil en recorrer esa distancia) oye a su observador:
“¡Le has dado!”.
Vo Li Giap.
Del Viet Minh, célebre por su costumbre de disparar a través de los cristales de la cabina contra los pilotos franceses que intentaban despegar del aeródromo de Dien Bien Phu, firmaba sus obras con trozos de bramante.
OPERACIÓN “FURIA URGENTE”, INVASIÓN DE LA ISLA DE GRANADA.
La actuación de los francotiradores del regimiento de «rangers» fue directamente responsable de reducir la voluntad de lucha de los defensores.
Los Rangers en Punta Salinas.
El 24 de octubre de 1983, durante la operación 'Furia Urgente", rangers del 75º Regimiento de Infantería se encontraban asegurando el aeródromo de Point Salinas. Un equipo de francotiradores del 75º Regimiento se colocó sigilosamente para atacar a una dotación cubana de morteros. Los fuegos precisos del equipo mataron o hirieron a 18 de los sirvientes. Los interrogatorios a los prisioneros cubanos después de la acción revelaron que el fuego preciso de los francotiradores rangers fue directamente responsable de la anulación de su voluntad de lucha.
GUERRA DE LAS MALVINAS.
Francotiradores argentinos hicieron fuego preciso de día y de noche con sus aparatos de visión nocturna. La actuación de un solo francotirador argentino detuvo, durante horas, el ataque de una compañía paracaidista británica.
Los británicos utilizaron misiles C/C Milán de contra-paqueo, con la ventaja de destruirlos aunque estuviesen en posiciones fortificadas.
Goose Green.“Retrocedió bajo el fuego para recoger el cinturón de un soldado que contenía 100 cartuchos. Repentinamente, dio un grito y cayó al suelo. Un disparo de un francotirador le atravesó el cuello ... cuando golpeó el suelo con su cuerpo ya estaba muerto".
Descripción sobre el ataque de dos paracaidistas en Goose Green. Equipo de análisis del Sunday Times de Londres. "La Guerra en las Malvinas"
Monte Longdon.
El 12 de junio de 1.982, el Batallón 3º del Regimiento de Paracaidistas del ET británico atacaba el monte Longdon, en las Malvinas. El terreno difícil, unido a un enemigo bien atrincherado, hacían lento y peligroso el movimiento. Los francotiradores del 7º Regimiento de Infantería argentino mantenían a los ingleses preocupados con el tiro preciso de día y, con ayuda de aparatos para visión nocturna, de fabricación estadounidense, de noche.
Hubo un momento del ataque, en el que una compañía inglesa entera quedó detenida durante horas por un solo francotirador argentino.
"Los hombres se encontraron batidos más de una vez por el mismo francotirador, un terrible tributo a la precisión del fuego de los argentino".
Max Hasting y Simón Jenkins, "La Batalla por las Malvinas".
GUERRA DE AFGANISTÁN.La fama de los “tiradores afganos” se remonta a las campañas coloniales británicas en el siglo XIX. Una vez incorporados al Imperio Británico, esta capacidad fue incorporada a las unidades indígenas de “Vigilantes Afganos”. Los oficiales británicos tenían en muy alta estima la capacidad de fuego preciso a larga distancia de estos hombres.
Muyahidines en Afganistán.
“Los fusileros muyahidin con sus buenos rifles Lee-Enfield, han matado soldados soviéticos a distancias superiores a 800 metros. Para contrarrestar la precisión a largo alcance de los muyahidin, los soviéticos establecieron escuadras de francotiradores por cada compañía de fusileros motorizados y les armaron con el rifle 7,62 SVD Dragunov para francotiradores”.
Keith Stadler, “La Guerra Aérea en Afganistán".
OPERACIÓN “JUST CAUSE”, INVASIÓN DE pANAMA.
El jet de Noriega.
Panamá, 22 de diciembre de 1989, Operación Just Cause. Un sniper team del SEAL, armado con un Barret, toma posiciones frente a la pista del aeropuerto. Se encuentran allí para evitar que el general Noriega escape con su Jet privado, por lo que inutilizan los reactores del avión.
LA PRIMERA GUERRA DEL GOLFO PÉRSICO.
Los marines de los EE.UU. emplearon, en la Operación Tormenta del Desierto, francotiradores con fusiles Barret de calibre .50, consiguiendo destruir vehículos blindados de mando y de reconocimiento iraquíes, a una distancia de 1600 metros. Igualmente desplegaron unos 600 fusiles Rémington M24, de 7,62 mm, con buenos resultados confirmados a una distancia de 1100 m.
Equipos de francotiradores de las fuerzas especiales y del SEAL destruyeron en tierra misiles Suca, durante acciones llamadas Hit-and-Run (golpea y corre), técnica desarrollada en el transcurso de la guerra del Golfo. Esta táctica presupone un control total del espacio aéreo y consiste en transportar en helicóptero durante la noche un equipo operativo con la siguiente dotación:
 Dos ametralladoras M60.
 Dos fusiles M21.
 Dos fusiles Barret M82.
Se sitúa el equipo en un lugar desde donde se pueda alcanzar el blanco, predeterminado por observación aérea (Scud, puesto de radar, vehículos, puestos de mando, etc.). Tras situarse en el puesto de tiro envía una señal a la artillería, que dispara entonces un número predeterminado de obuses luminosos. Bajo la protección de las M60 y M21, el equipo Barret dispara durante el tiempo de iluminación de los obuses; después todo el grupo se retira al punto de reagrupamiento, desde donde será evacuado por helicóptero.
Preparando la “Tormenta del Desierto”.
Desierto entre Kuwait e Iraq, noche del 24 de Febrero de 1990, víspera de la ofensiva terrestre. Un pelotón de reconocimiento del USMC localiza a 1.650 m. una patrulla iraquí compuesta por un T55 y tres vehículos blindados BMP. Unos segundos después, cada uno de los BMP es alcanzado por un proyectil PPI (perforante-incendiario) disparado por el Barret M-82A1 del pelotón de reconocimiento, y se incendian iluminando el desierto.
El jefe de la patrulla iraquí ordena a uno de sus hombres subir a la torreta del carro pera intentar localizar la procedencia de los disparos, y así poder replicar con el cañón de 100 mm del T55, pero el observador iraquí también es alcanzado por un disparo, y a la patrulla iraquí no le queda más remedio que escapar abandonando los tres BMP convertidos en chatarra.
CONFLICTO EN LA ANTIGUA YUGOSLAVIA.
Todos los bandos han recurrido al empleo de francotiradores, aprovechando la base civil existente previa a la movilización, generalmente en cometidos de hostigamiento, interdicción y de contra-francotiradores. Su empleo ha revestido especial importancia en la lucha en las ciudades (Sarajevo, Mostar), y no siempre han respetado las leyes y los usos de la guerra.
Su despliegue ha sido siempre previo a la ruptura de hostilidades en un determinado lugar, y por tanto un síntoma de intenciones ofensivas.
El ejército francés en Bosnia-Herzegovina.
El ejército francés utiliza de forma conjunta Barret M82 y Mac Millan M87. Estos últimos son profusamente usados en la ex-Yugoslavia y especialmente en Sarajevo (donde resultan mucho más prácticos que los cañones de 20 mm de los VAB) para enfrentarse a los francotiradores de todos los bandos.
CONFLICTO EN CHECHENIA.
En la batalla de Grozni, tanto el ejército ruso como los independentistas emplearon francotiradores con misión de interdicción sobre los accesos al aeropuerto y la capital, y para el combate callejero.
Uno de los procedimientos empleados de infiltración fue el de dejarse rebasar en los repliegues de las unidades rusas para atacarlas a continuación. Los oficiales rusos se convirtieron en objetivos preferentes de los francotiradores chechenios.