El camuflaje más perfecto encontrado hasta ahora es el G-Suit, empleado por primera vez por los Lovat´s Scouts en su gran ofensiva anti-sniper en la Primera Guerra Mundial.

Ellos trajeron estos trajes de su Escocia natal, en donde los guardabosques vestían estos trajes para capturar confiadas presas.

“Ghillie”, en escocés, significa “hombre”. Por ello, “Ghillie Suit” significa “Traje de hombre escocés”.

Descripción.

Un G-Suit es un traje de una o dos piezas, al que se atan cientos de trozos de uniforme mimetizado o de arpillera verde o caqui, creando una silueta tan diluida y confusa que nos hará permanecer totalmente confundidos con nuestros alrededores. Un G-Suit bien hecho será tan espectacular como efectivo.

Es normal mostrarlos en los primeros días de los cursos de Tirador, cuando se habla del camuflaje, cuando los aspirantes ven como emerge ante ellos, a pocos metros, algo parecido a un monstruo de los bosques de cuya presencia nadie se había percatado. Ahí es donde todo el mundo se convence.

La parte frontal del G-Suit se mantiene relativamente limpia para facilitar el reptar, será conveniente tener una especie de capucha alargada que nos cuelgue por la parte delantera para asegurar mucho mas nuestro camuflaje cuando estamos en nuestra infiltración y que mas tarde podamos retirar o incluso quitar para colocarnos el ghillie hat a la hora del acecho.

La parte delantera deberá ir reforzada en el pecho, codos y rodillas para facilitar el reptar y el permanecer tumbado en el suelo durante largos períodos de tiempo. La mayoría de los tiradores usan lona fuerte cosida en esas zonas. Sólo la espalda y la parte posterior de brazos y piernas contienen trozos de tela. Para empaquetarlo y transportarlo, se debe enrollar con el camuflaje hacia dentro para evitar que los trozos de tela cuelguen.

Existen varios modelos comerciales, que son mejor que nada, pero nunca podrán superar a un G-Suit “custom”. Por supuesto, hacernos nuestro traje nos va a llevar de 24 a 40 horas de trabajo, si tenemos todos los materiales a nuestra disposición.

Coloración y materiales.

Un G-Suit puede ser en su mayoría verde, orientado a terrenos boscosos, o con mayoría de caquis o beige, orientado a terrenos desérticos, o bien con trozos de cartones irregulares, simulando cascotes, orientado al combate urbano en zonas destruídas.

En todos los casos, siempre deberá tener diferentes texturas, es decir, que no vale añadirle solamente trozos de uniforme, sino que deberemos completarlo con arpillera deshilachada, o con red mimética plástica, de la empleada para camuflar los vehículos. Se debe tener previsto un bolsillo en la parte interna de la manga del brazo que no dispara, para llevar ahí nuestras tablas de tiro, de viento, croquis, etc, y tenerlos a la vista en el momento del disparo ( independientemente de que otro ejemplar de estas tablas deberá ir pegado al lado derecho de nuestro culatín, para ser controladas por el Observador, estamos hablando de un tirador diestro ya que en nuestro país es la mayoría ).

Según los gustos ( estamos hablando de trajes “custom” ), se puede añadir en la espalda una funda para llevar el agua, ya sea en cantimplora, con un tubo similar al NBQ, o en algo tipo Camelback. Se puede tener previsto, de la misma manera, el transporte de algún RTFL, o incluso añadir una funda de pistola a nuestra pernera.

Como sobre esto no hay reglas, hay Tiradores que visten sus correajes, debidamente enmascarados, por encima de sus G-Suits, sobre todo si prevén llevar encima más equipo de lo normal para la acción. Lo mas normal es llevar el equipo por debajo de nuestro traje sobre todo si cargamos el módulo de 72 horas. Así todo, la elección final es nuestra.

Pasos para la construcción de un G-Suit.

1. Lo mejor es hacerse el traje de dos piezas. Coge, por lo tanto, un uniforme woodland de verano o de invierno, el de desierto , un mono de salto o a tu elección y despójalo de todo ( Bandera, etiquetas, hombreras …).

2. Antes de nada, para más comodidad, coseremos los refuerzos en las rodillas, codos y pecho. Se pueden añadir, según gustos y cinturas, tirantes a los pantalones, dato este que es muy recomendable porque el pantalón será pesado cuando esté finalizado, y sobre todo cuando estemos en el acecho nos será mucho mas cómodo dentro de la incomodidad.

3. La forma más rápida de sujetar la red a la parte posterior del uniforme, y la más duradera, es coser decenas de trocitos de cuerda de bramante, primero por el contorno, luego por el interior o si tenemos oportunidad coser estas redes con una máquina de coser de guarnicionero.

4. Si vamos a añadir alguna funda a la espalda, para el agua o el RTFL, este es el momento de hacerlo, antes de colocar la red. Será también el momento de añadir la capucha, si es que queremos un traje con este elemento.

5. Importante es, también, añadir unas cremalleras a la parte inferior e interior de las perneras, para poder colocarnos el pantalón con las botas puestas.

6. Colocamos la red en la espalda, parte posterior de las piernas y superior de las mangas. La red podrá ser de vehículo, directamente, o bien red de pesca o de hamaca que nos sirva de soporte para los trozos de tela y arpillera.

7. Si hemos colocado red de coche, añadiremos arpillera verde y caqui deshilachada, para que simule hierbajos ( este tipo de camuflaje es el mejor: más rápido, más ligero, más efectivo, menos mortal con lluvia, fuego o calor ). Si hemos colocado red de pescar o de hamaca, comenzaremos con el proceso de ir atando trozos de tela de uniforme y de arpillera, sin ningún tipo de patrón. Este tipo de enmascaramiento es muy efectivo, pero demasiado pesado.

8. Coseremos una funda en la manga del brazo que no dispara, con una parte transparente para ver nuestras tablas de tiro

9. Los guantes también son importantes. No hay dudas sobre los guantes de Nomex, para el buen tiempo, y los de Grifone o Thermastat para el invierno crudo. De lo que se trata es, primero, de llevar la mano cubierta y, segundo, de seguir teniendo sensibilidad en los dedos.

La manta de Tirador.

En situaciones en las que hace demasiado calor, o en las que estamos escasos de materiales o de tiempo para confeccionarnos un G-Suit entero, podremos funcionar haciéndonos una manta de Tirador, versión abreviada del G-Suit, y que nos tapará la cabeza hasta la mitad de la espalda y el pecho.

Podrá estar hecha a conciencia, con red de pesca o de hamaca, y con las tiras correspondientes de tela y arpillera, o bien con la antes mencionada red de vehículo. ( Existen redes miméticas del nº 0, especiales para esto ). Este tipo de capas se emplearon con bastante éxito en la Guerra del Golfo, ya que eran compactas, fáciles y rápidas de hacer y bastante frescas para el clima de la zona. Algunos Tiradores de la Policía emplean también este tipo de capas.

Gorros y velos de Tirador.

El gorro de Tirador es tan importante como el traje en sí, ya que será la cabeza del Tirador la parte más alta de éste cuando se encuentre tumbado en el suelo.

La confección de estos gorros ( G-Hat ), si hemos decidido no añadir una capa a nuestro G-Suit, es idéntica a la de este último. Debemos procurar que el camuflaje del gorro caiga hacia atrás, a mitad de espalda, y hacia adelante, de tal manera que podamos tapar parte de nuestro fusil. Esto hará que nuestra silueta se convierta en algo continuo, que fluye desde nuestra cabeza hasta la mira del fusil, lo que nos dará una forma indistinguible.

Es conveniente utilizar como camuflaje frontal del gorro o de la capucha trozos de arpillera mejor que el camuflaje con trozos de tela. Otra manera de cubrir el frente es con una red de cuello. La red es más ligera y permite ver a través de ella, y también cumplirá a la perfección su misión de tapar la mira cuando estemos tumbados.

A la parte inferior de las alas del gorro se le debe coser un alambre grueso que, por una parte, evitará que el gorro se hunda por el peso del camuflaje, y por otra nos permitirá darle la forma deseada. El gorro nos puede servir, en caso de emergencia, como capa de Tirador.

Limitaciones de los G-Suit.

Aparte de proporcionarnos un camuflaje excelente, los G-Suits tienen limitaciones, siendo la más importante el calor que se puede sufrir en determinadas situaciones. A causa de esto, y beber grandes cantidades de tendremos que jugar muchísimo con la meteorología de la zona de acción e ir provistos de agua para evitar ser víctimas de un golpe de calor.

Un G-Suit es caluroso, grueso, pesado ( mortalmente pesado cuando se moja ) Debido a estas limitaciones, muchos Tiradores veteranos consideran que la utilización de estos trajes es más la excepción que la regla. No es aconsejable, por ejemplo, utilizarlos si la vegetación a nuestro alrededor es demasiado densa. En el Otoño o al principio de la Primavera, sin embargo, pueden ser imprescindibles.

Otro problema es el peligro del fuego. Este puede llegar de cualquier lugar y forma, ya sea por un bote de humo, ya por un proyectil incendiario. Por eso, y no es tontería, es conveniente practicar el quitarse el traje de la
manera más rápida posible, e incluso poner velcro o cremalleras en lugar de botones, para hacer esta operación más rápida en el caso de convertirnos en antorchas humanas.

Existen en el mercado retardadores del fuego en forma de spray. Se debe disponer de productos de esta clase en nuestro almacén particular de FT´s para caso de acciones reales.