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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Ejercicio de tiro II. Escalonado.


Ejercicio de tiro II. Escalonado.

Por Cecilio Andrade

“La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica”. La sentencia anterior es otra de las lecciones con las que Aristóteles, como muchas otras personas, iluminó el avance de la humanidad. Estoy seguro que todos Uds. conocen muchos grandes “pitufos” sabios, capaces de desglosar una cantidad infinita de datos y reseñas, pero son incapaces de plasmar ese conocimiento en algo más que una mera conversación demostrativa de sus grandes conocimientos. Por otro lado también están los que pueden plasmar de una forma perfecta la habilidad que sea, sin ser capaces posteriormente de explicar, y por tanto transmitir, la forma en la que otros podrían llegar hasta esa misma habilidad. El equilibrio está en el centro, como todo en la vida, saber, hacer, transmitir. Veamos ahora el “hacer”, veamos si logro “transmitir” el poco “saber” que me tocó en el reparto de habilidades.

El entrenamiento que intentaré describir hoy es uno de esos ejercicios “multifuncionales” que con muy leves cambios de ejecución, o simplemente cambiando el planteamiento mental, permiten trabajar una gran cantidad de las habilidades motoras y psicológicas necesarias en un enfrentamiento. Describiré el ejercicio en la forma elemental tal y como lo diseñé originalmente, para al final del trabajo comentar algunas de las posibles variaciones una vez dominen la forma básica.

Originalmente lo diseñé para uso con arma larga, fusil o subfusil, pero su aplicación con pistola también resultó factible y muy eficaz, así como combinando ambas armas durante el ejercicio.

Usado en su forma básica para arma larga, la posición de partida sería la de “espera arma abajo”, y para los pasos laterales el arma bajaría su cañón casi verticalmente sin separar la culata del hombro del brazo principal (normalmente derecho, los zurdos ruego inviertan la imagen durante todo el presente trabajo), para volver a subir verticalmente una vez superado el obstáculo. Si lo realizamos con pistola la posición de partida sería desde el arma enfundada, para tras los disparos que correspondan (según ejercicio) realizar los pasos laterales recogiendo el arma hacia el pecho y una vez rebasado el obstáculo volver a extender los brazos. Aquí recomiendo la posición isósceles.

Necesidades.

Pese a ser un ejercicio de los denominados “complicados” las necesidades materiales no son muy altas, y se puede materializar con pocos medios.

- 6 siluetas humanas tipo IDPA o IPSC antiguas, en su defecto tipo FBI, con sus respectivos soportes.

- 6 “piquetas” o postes de un mínimo de 1.70 m una vez clavados y asegurados.

- La munición puede variar entre 18 cartuchos de la versión más básica, hasta los 48 en su versión más avanzada. Así mismo pueden ser todos del mismo calibre-arma, o una combinación del calibre de dos armas distintas. Ejemplos:
 
  1. - Solo con pistola/subfusil ( 9 mm/.40 normalmente)
  2. - Solo fusil (.223 Rem./5.56 mm, 7.62x39 mm., etc.)
  3. - Combinación de calibres-armas anteriores.

Un timer puede ayudarles a controlar sus mejoras respeto a las habilidades y coordinación motora,  siempre en referencia con su precisión y efectividad de tiro obviamente. Aunque un simple cronómetro puede cumplir de forma general esta función. El timer les ayudará a controlar la forma de sus encadenamientos de disparos, pares, secuencias, combinaciones, etc.

Distribución del campo.

Una imagen vale más que mil palabras, por ello les agrego la que llevo en mi libreta de trabajo. En la misma podrán ver distancias y distribución de los blancos y piquetas. Así como las distancias entre cada uno de los elementos.

 



Colocaremos una línea de piquetas (los obstáculos) separadas un mínimo de 50 cm y un máximo de 80, dependiendo de la dificultad que queramos respecto a la envergadura de los tiradores y el desplazamiento. Lo blancos se colocarán de forma escalonada separados 1.50 m en profundidad. Transversalmente pueden estar casi solapándose vistos desde la línea de tiro, en alguna variante avanzada del ejercicio si se solaparan en mayor o menor medida. La idea es que se vea el blanco correspondiente, o parte de él, en cada desplazamiento de forma clara desde la posición de tiro.

Si deciden realizar solo la versión para pistola las distancias hasta el primer blanco pueden reducirse hasta un mínimo de 7 m, no menos si queremos un ejercicio equilibrado y útil. En este supuesto la distancia longitudinal entre blanco y blanco seguirá siendo de 1.5 m. En todo caso pueden usar las mismas distancias reseñadas, las de la imagen, también con pistola cuando alcancen, o ya tengan, un nivel más avanzado.

Ejecución.

Plantearé la secuencia básica con fusil, les emplazo a releer el párrafo tres de este texto para ver cómo sería su aplicación con arma larga y corta. En esta versión básica, que llamaré “escalonado básico A”,  usaríamos 18 disparos

1-      Partiendo de la posición de espera con fusil nos situamos a un par de palmos (sobre 40 cm aprox.), aunque esto depende de la envergadura de cada tirador, en mi caso, tamaño mini, con esos 40 cm es más que espacioso, un tirador de 1.90 quizás deba separarse algo más de la línea de piquetas. La cuestión viene definida por la distancia en la que el tirador deba bajar el arma verticalmente para, tras movimiento lateral del tronco, volver a alzarla para su nueva secuencia de disparos. La piqueta actúa de obstáculo y distractor de concentración y posición.

2-       A la señal (pitido si usamos timer), elevamos el arma por el lado izquierdo de la piqueta, doble tap (el tipo de par depende de la habilidad del tirador, ver artículo anterior sobre los distintos tipos de doble tap y sus características).

3-      Tras ese doble tap sin mover los pies bajamos el arma y la pasamos al otro lado de la piqueta para realizar un  único disparo a la zona de la cabeza de la silueta.

4-      Volvemos a bajar el arma para dar un paso lateral y repetir la secuencia anterior al segundo blanco, que se encuentra 1.5 m. más retrasado que el primero.

5-      Así hasta el final del ejercicio.

Dentro de este ejercicio una buena, y segura, práctica puede ser el comenzar con el arma larga en seguro, para que cada vez que la subimos, mientras sube en realidad, desactivemos este seguro, y tras realizar los disparos correspondientes al bajar, mientras baja, activar de nuevo el seguro, repitiendo cada secuencia de forma automática. Este añadido al ejercicio quizás lo haga un poco más lento al principio, pero cuando deban realizar acciones reales y estresantes agradecerán que su dedo pulgar adquiera esta habilidad inconsciente.

Un variante sencilla de este mismo ejercicio, llamémosle “escalonado básico B”, es realizar el doble tap, del tipo que se considere, paso lateral bajando el arma, nuevo doble tap, y así hasta el final, para regresar sin detenernos realizando el mismo ejercicio pero  con un solo disparo por blanco y a la zona de la cabeza.

Ambos son básicos y muy eficaces para perfeccionar los puntos siguientes.

-          Control del disparador, al pasar de dobles tap a disparos aislados de forma muy rápida y consciente.

-          Identificar los distintos tipos de doble tap según distancia y circunstancias, así como las necesidades internas propias para esos disparos.

-          Control motor del arma al vernos obligados a modificar el encare en cada secuencia de tiro.

-          Control espacial al vernos obligados a movernos y los blancos estar a distintas distancias, crecientes o decrecientes según el caso.

Si deseamos puntuar y calificarnos para ver nuestros avances o detectar pautas que necesitemos corregir, debemos pensar que en esta versión básica más de 21 segundos requiere optimizaciones de técnica, motoras o simplemente de autoconfianza. Entre 18 y 21 segundos está muy bien. Y con menos de 18 segundos ya hablamos de excelencia.

Obviamente me refiero a estos niveles siempre y cuando los blancos hayan sido correctamente alcanzados. Personalmente me sumo un segundo a mi tiempo por cada disparo perdido, ya que blanco no alcanzado es un objetivo no neutralizado que me “neutralizaría”  en la realidad. Sumo también otro segundo si un blanco tiene un disparo de más que no debe, alcanzar a inocentes no es correcto, y por otro lado ese disparo que no da al agresor lo deja apto para dispararme a mí al no haber sido alcanzado. Ambas cosas deben penalizarnos si deseamos mejorar.

Variaciones y dificultades.

-          Solapar las siluetas en profundidad, obligando a buscar líneas de tiro limpias.

-          En el ejercicio “escalonado básico B” podemos realizar la primera parte con el hombro de la mano principal, y regresar ejecutándolo con el hombro de la mano de apoyo. Lo mismo con pistola.

-          Todo con el hombro o mano de apoyo, la menos habitual.

-          Aumentar las distancias.

-          Distracciones, sonoras, visuales, interrupciones, cambios de cargador, combinaciones varias, etc.

-          Buscar alcanzar solo las zonas “A” de las siluetas.

-          Las piquetas colocadas en ángulo divergente con las siluetas, formando una punta de flecha o un “V” tumbada, de tal manera que las distancias se amplían más y los pasos no serían laterales, si no oblicuos, hacia atrás y hacia adelante.

-          Ir con un arma y regresar con otra. Ejemplo más común, realizar el ejercicio “escalonado básico B” comenzando en la ida con fusil/subfusil y regresando con pistola.

-          Realizar transiciones de arma en cada poste o piqueta. Con el ejercicio “escalonado básico A” comenzamos con el doble tap con fusil/subfusil, para sin mover los pies realizar una transición a la pistola y al otro lado de la piqueta un único disparo (o doble tap si lo creemos necesario para entrenarlo). Enfundamos la pistola y mientras damos el paso lateral empuñamos el fusil y repetimos la secuencia hasta el final.

-          Realizándolo con una sola arma más un timer de registro podremos controlar que las secuencias de disparos “salgan” con los mismos intervalos de tiempo en todo el ejercicio, señal obvia de que controlamos los tiempos y el disparador de nuestra arma.

-          Combinaciones varias de todo lo anterior.

-          Todo aquel añadido que su experiencia y habilidades consideren necesario sin desvirtuar el espíritu de este ejercicio.

Seguridad siempre.

Al principio comenté el tema del control de la desactivación y activación del seguro manual del arma o armas que empleemos, ahora lo repito por su importancia. En los ejercicios con armas combinadas no es simplemente aconsejable, es ineludible, antes de pasar al otro arma debemos asegurar la que empuñemos en ese momento. Si empezamos con fusil y realizamos una transición a pistola, aseguramos el fusil antes, para, una vez realizado el/los disparos con la pistola la aseguramos a su vez (si tiene seguros externos) antes de enfundarla y proceder a tomar el arma larga. Y esto no es aconsejable, es obligatorio.

Alguno comentará la tan celebrada frase hollywoodiense de “el seguro es mi dedo”, por más heroico  que nos parezca, con el mayor respeto del mundo, esa frase solo es válida en poquísimos profesionales del mundo, e incluso la mayoría de estos usan los seguros sin buscar excusas. Lo que en la relajación de una conversación, o en el más o menos ligero y asumible estrés de un entrenamiento, en instalaciones y ejercicios controlados, puede asumirse, en la realidad de un enfrentamiento no es así. La prisa por neutralizar sin ser neutralizado, el coctel químico-hormonal que circula por nuestras venas, sus efectos en las habilidades motoras, cognitivas y perceptivas, la reducción de una parte de nuestros sentidos y la ampliación de otros, todo ello forman un puzle y una rampa helada para cometer errores de los que nadie es inmune. Todos erramos. Y el peor de los errores puede significar un arma no asegurada que nos autolesione en el caso menos nocivo moralmente, o en el peor, para mí al menos lo es, de alcanzar a un compañero o un civil inocente.

Nunca descuiden la seguridad, ni en sus planificaciones, ni en sus adiestramientos, ni en su trabajo. Si diseñan sus entrenamientos partiendo desde principios seguros, su ejecución les dará la seguridad para posteriormente trabajar con esa misma seguridad sin perder ni un ápice de eficacia, precisión y velocidad.

Trabajen como entrenan, y entrenen con seguridad. Es la evolución evidente de una frase con miles de años.

Cuestiones finales.

¿A qué velocidad debo realizar este tipo de ejercicios? Nunca corran, y por correr me refiero a ir a una velocidad tal donde no puedan controlar todos y cada uno de los pasos que debemos ejecutar. Si son de los que siguen mis trabajos les sonará, por muy repetido, este comentario. Y más aun la frase “lo lento es suave, lo suave es rápido”.

Partan de una velocidad moderada que les permita identificar sus movimientos superfluos y los soslayados. Analice a ese ritmo seguro y calmado, que le permitirá adquirir las habilidades motoras necesarias junto con una sana autoconfianza, con todo ello la velocidad irá aumentando inconscientemente  de una forma constante, eficaz, precisa y, por encima de todo, segura, tanto en su ejecución como en su progreso.

“Vísteme despacio que tengo prisa” dice el viejo refrán. Vistan despacio sus habilidades y les darán gratas sensaciones, no solo un día, si no toda su vida.

Feliz día tiro.

Cuídense y cuiden de los suyos.

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