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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Arma larga IV. Posiciones de tiro I


Arma larga IV. Posiciones de tiro I.

Por Cecilio Andrade

“No existe eso de técnicas avanzadas de tiro, en realidad solo son aplicaciones avanzadas de los principios básicos de siempre”. No consigo recordar al autor de esta frase, campeón de IDPA o IPSC, que me ha venido a la mente al comenzar a planificar este reportaje, por lo que pido disculpas al autor y a quien lo conozca, lamento esta laguna en la memoria. Independiente de mi amnesia respecto al autor, su frase es una de las más grandes verdades que se pueden leer en referencia al empleo de armas, a la lucha en general, aunque él la aplicó a su caso concreto de las armas de fuego. A todo el mundo le gusta pensar que descubre algo innovador, algo en lo que nadie ha pensado, que solo se le ha ocurrido a él. Pero lo cierto es que pocas cosas son 100% nuevas bajo el sol. A Robin Hood o Guillermo Tell no les resultaría muy difícil comprender los principios de tiro con un Remington 700 para alcanzar un blanco lejano con precisión. Y lo mismo podríamos hacer con todos los demás principios básicos aplicables al combate.

Ciertamente, como decía madame Pompadaur “no hay nada nuevo bajo el sol”… y de esta sí recuerdo la autora, que vergüenza…. Redios.

La función de cualquier posición de tiro, táctico en nuestro caso pero adaptable a todos los demás tipos, es simplemente conseguir la estabilidad nos que permita la precisión necesaria para alcanzar un objetivo con seguridad y precisión. Y no es poco. En este punto absolutamente todas las posiciones de tiro que un operador puede y debe usar son simple y llanamente modificaciones y adaptaciones, en todos los casos deben cumplir los mismos principios básicos de tiro.

Los artículos precedentes hacían referencia a la posición de tiro principalmente de pie, ya fuera estática o dinámica. Pese a que muchas veces se aplique desde posiciones a cubierto en estático, en el ámbito del tiro táctico la posición en pie es eminentemente dinámica. Las posiciones que veremos en este trabajo y el siguiente son todas las demás posiciones eminentemente estáticas, pero que esto no nos haga pensar de forma inmovilista, sería el mayor de los errores en el ámbito del tiro táctico.

Por muy estática que sea una posición dada, a la hora de ejecutar la acción de fuego debe cumplir dos parámetros dinámicos.

-          Rapidez de adopción.

-          Rapidez de deshacer para continuar moviéndonos.

Como podemos ver ambas son características dinámicas, y aunque fáciles de cumplir en apariencia en algunos de los casos y posiciones que estudiaremos, pueden generar detalles adversos que hay que tener en cuenta en cada situación específica.

Una posición rápida de adoptar y de deshacer suele implicar, aunque no siempre, poca estabilidad en el tiro. Lo cual no las hace desaconsejables en todas las circunstancias,  la calidad y cantidad del entrenamiento previo, el entorno operativo y nuestra capacidad, será lo que nos permitirá aplicar una u otra posición con éxito.

Para comprobar que una posición de tiro es correcta nuestro cuerpo debe reconocer y ser capaz de aplicar la “parada”. ¿Qué es la parada? Es básicamente que el cuerpo logre su equilibrio y estabilidad para poder colocar la  línea de fuego de nuestra arma exactamente dónde y cómo queremos, una y otra vez. Esto se consigue con apoyos en los huesos, no en los músculos. Los músculos pueden sufrir mayor o menor tensión, agotamiento, extensión, contracción, etc. varían y son inconstantes. Los huesos por otro lado son fijos y no modifican sus características respecto al tiro. Con un entrenamiento metódico y continuado podemos lograr reconocer de forma instintiva si la posición es la correcta.

Un pequeño inciso para no confundirles, en muchos manuales y artículos se usa el acrónimo anglosajón  NPOA (Natural Point Of Aim), punto natural de puntería, para definir lo mismo que en castellano se aplica al termino “parada”. Las traducciones literales nunca suelen ser exactas realmente, la cultura de cada idioma suele dar significados más o menos distintos al mismo término, si al acrónimo le sustituyen la traducción literal de Point (punto) por Position (posición) quizás la definición les ayude a visualizar mejor el concepto en castellano.

Una vez definida la parada de cada posición que adoptemos, cada una tendrá sus propias sensaciones específicas, necesitamos reconocer la relación corporal de esta respecto al control del blanco. De esta forma, aparentemente sencilla, adoptando la posición el arma queda alineada de manera natural sobre el objetivo, sin necesitar apenas corrección alguna. Tras lograr esto seguiremos repitiéndolo hasta que no haya que realizar ajustes. Entonces es cuando podremos agregar situaciones operativas y con obstáculos, con la idea de buscar alcanzar de nuevo esa relación identificable y repetible en cualquier circunstancia. Hasta conseguir naturalidad y suavidad en su aplicación.

Posiciones de tiro.

De forma general se definen en muchos manuales de tiro, deportivos y tácticos, cuatro divisiones básicas.

-          En pie.

-          Rodilla en tierra.

-          Sentado.

-          Tendido.

A su vez cada una de ellas tiene variantes con diferencias, a veces sutiles, muy importantes para su aplicación en combate. Recordemos, estamos hablando de tiro de combate, no de tiro de precisión puro ni deportivo. Las condiciones básicas son las mismas, no cabe duda, pero su aplicación y ejecución son muy distintas.

Veremos en este y el siguiente trabajo las tres últimas posiciones, rodilla en tierra, sentado y tendido, siempre desde el punto de vista táctico. Recordando que aunque con ligeras variaciones todas son aplicables tanto para armas largas como cortas. Intentaré analizar cada posición y sus variantes desde el punto de vista operativo, dejando los condicionantes anatómicos, de equipación y las circunstancias profesionales para el análisis personal de cada uno de los lectores.

Las descripciones se harán en base a la mayoría de tiradores diestros, ruego a los zurdos sepan disculparme y hagan un esfuerzo mental para darle la vuelta a mis descripciones. Gracias.

Rodilla/s en tierra.

Si la posición en pie la definimos como una situación de bipedestación en la que el tronco está más o menos erguido y las piernas relativamente estiradas, para la posición general de rodilla/s en tierra, una o ambas rodillas deben estar en contacto con el suelo, mientras el torso puede estar totalmente erguido, apoyado en un obstáculo o sobre el propio cuerpo del tirador.

La posición de rodilla, de forma general es:

-          Muy estable, sobre todo dependiendo de los apoyos empleados.

-          Rápida de adoptar.

-          Rápida de deshacer para continuar moviéndose o reaccionar.

Dentro de esta posición general las distintas variaciones de la misma pueden modificar los parámetros reseñados. El concepto “con y sin apoyo” se aplica en este caso a si el arma se sostiene con la fuerza de brazos y torso simplemente, sin apoyo, o se apoya en alguna parte del cuerpo, la otra rodilla por ejemplo, con apoyo. Tras esta aclaración tenemos tres formas básicas de trabajo para esta posición.

-          Rodilla en tierra con y sin apoyo.

-          Rodilla en tierra invertida con y sin apoyo.

-          Rodillas.

Rodilla en tierra con y sin apoyo.

La posición de torso y brazos es la misma que  la comentada en los reportajes previos sobre tiro de pie. Nos arrodillamos sobre la pierna derecha, de tal manera que el codo del brazo de apoyo puede acomodarse en la rodilla izquierda alzada si es necesario. La mejor forma de adoptar esta posición es avanzar dejándose caer sobre la rodilla, aunque no siempre es factible ese avance. Es una de las posiciones más rápidas de adoptar y deshacer.

Si decidimos utilizar el apoyo del codo en la rodilla la estabilidad aumenta junto con una leve reducción de silueta. Para ello debemos colocar la parte plana situada entre el codo y el tríceps por delante y sobre la rodilla, para de esta forma lograr la máxima sustentación ósea de soporte.

Podemos sentarnos sobre el talón de la pierna derecha, y si a la vez abrimos la rodilla derecha hasta formar una triángulo con vértices en pie derecho, rodilla derecha y pie izquierdo (este apuntando al blanco), la estabilidad lograda nos puede dar una gran precisión. Pero esto también puede ser un problema al exponer la pierna y rodilla derecha al asomar por el costado de un parapeto.

Sentados de esa forma podemos tener opciones de reducir silueta y conseguir más estabilidad. Esto se consigue simplemente sentándonos más o menos atrás respecto a la vertical del tronco. Intentaré explicarlo.

-          Podemos sentarnos sobre el pie derecho mientras nos apoyamos en la rodilla izquierda manteniendo la espalda lo más vertical que no es sea posible, de tal forma que el centro del pie izquierdo queda en la vertical del apoyo del codo y rodilla izquierda.

-          Si nos sentamos totalmente, dejando que parte del glúteo toque el suelo manteniendo la pierna derecha flexionada debajo, la espalda se ve obligada a doblarse como una pelota para mantener el apoyo correcto del brazo izquierdo en la rodilla de ese lado, pudiendo llegar a reposar el torso sobre el muslo de la pierna alzada. El pie de la pierna izquierda ya no quedará en la vertical del apoyo codo-rodilla, sino adelantado entre unos 30º y 45º dependiendo de la capacidad anatómica del tirador operador.

-          Con la opción intermedia el glúteo no llega a tocar el suelo, y el tronco está más erguido, sin llegar al tope del primer caso. El pie suele quedar por debajo de los 30º respecto al apoyo de codo y rodilla, normalmente el borde trasero del talón quedará en la vertical de ese apoyo.

Si deseamos tener el máximo de velocidad de salida desde esta posición y mantener un buen nivel de estabilidad, una posibilidad es echarnos sobre la rodilla izquierda, de tal manera que en lugar de apoyar el codo, como comentamos al principio, busquemos acercar la rodilla lo más posible a la axila. No es probable que lleguemos a colocar la axila en la rodilla, el equipo de protección y combate nos lo impedirá y salvo que seamos contorsionistas no es muy factible, pero al intentar buscarlo el cuerpo se apoya casi completamente sobre el muslo y pie izquierdo. La pierna derecha se mantiene dirigida hacia atrás lo más estirada que sea posible dentro de la comodidad, para mantener el equilibrio y el centro de gravedad bajo.

Otra forma de ganar estabilidad en esta posición es colocar el arma, en realidad el cargador de un fusil estándar, por delante de la rodilla izquierda recostando el cuerpo sobre la misma. El brazo izquierdo en lugar de apoyarse se coloca paralelo al arma, envolviendo esta y dejando el cargador en la cara interna del codo, mientras la mano intenta agarrar la muñeca de la mano derecha para crear un bloque compacto y firme de tiro. Si no resulta cómodo agarrar esa muñeca podemos dejar la mano paralela al antebrazo manteniendo la tensión de todo el brazo izquierdo. Es una posición más asequible sentándonos en el talón, y se puede emplear también en una colocación más erguida. En todo caso no todas las armas largas lo permiten.

Rodilla en tierra invertida con y sin apoyo

Igualmente es posible arrodillarnos sobre la pierna izquierda, dejando la derecha alzada, con lo que podremos apoyar el brazo derecho sobre ella. Adoptando las mismas pautas de la posición anterior logramos también una gran estabilidad con la ventaja de no exponer las piernas en ningún momento.

La mano de apoyo puede situarse sobre el parapeto para  dejar reposar el guardamano del fusil, o la pistola, sobre el pulgar abierto. Lógicamente la precisión, merced de la estabilidad lograda, es también máxima.

Una variante posible surge cuando no apoyamos el codo derecho en la rodilla alzada, si no que colocamos  el tronco casi paralelo al costado interno del muslo, llegando en muchos caso la rodilla al lado de la axila, literalmente no metemos entre nuestras propias piernas, o de una al menos. La estabilidad se logra al formar un bloque el cuerpo con la presión lateral de la pierna derecha. Es una posición forzada y no asumible para todas las anatomías ni equipaciones, está pensada para reducir silueta y/o adaptarnos lo mejor posible a un obstáculo reducido y/o bajo.

El ejemplo anterior nos da pie a otra posibilidad más, dirigiendo nuestra arma no al frente, si no hacia el lateral, en 90º, en este caso tumbando el arma quedando paralela la línea de los hombros, apoyada en el hombro derecho saldría en línea con el hombro izquierdo. Esto puede surgir cuando disparemos a través de pequeñas troneras o protecciones irregulares y no podamos separarnos mucho de la pared. La disparar en 90º respecto al cuerpo conseguimos reducir la longitud práctica del arma, permitiéndonos mantenernos pegados a la protección. La estabilidad se consigue de la misma forma por presión y compactación del cuerpo con las piernas y el torso en un único bloque.

Pierna de apoyo extendida.

Esta no es una posición en si misma, si no otra forma de modificación y adaptación de las dos posiciones principales anteriores. En ambos casos extendemos totalmente la pierna izquierda, que puede situarse a un lado o al frente, así como en todos los ángulos intermedios. Con esa extensión podemos bajar el centro de gravedad de tal forma que nos permita inclinarnos hacia el lado contrario de donde extendamos la pierna. Obviamente es una posición muy aplicable para disparar por el lateral de un obstáculo buscando la mínima exposición.

De rodillas.

Una de esas posiciones que en realidad todos adoptamos en un momento u otro, pero que curiosamente apenas se considera en los programas de entrenamiento.

El trabajo de brazos y torso es el mismo que para un tirador en pie. Permite una rapidísima adopción y se deshace casi igual de rápido. Puede usarse como paso previo a tomar otra posición de tiro más técnica. Reduce la silueta verticalmente con leves cambios de ángulo de la espalda. En obstáculos estrechos, una columna por ejemplo, podemos disparar por un lado u otro con facilidad sin mover las piernas, solo con movimientos de cintura. Es una posición perfecta para disparar a objetivos por encima y por debajo de la horizontal del operador. Utilizable con el mismo rendimiento en arma corta o larga.

Recibe varios nombres y la mayoría por motivos peyorativos, doble rodilla, californiana y posición Mónica (la de Clinton … si). Es una posición que para muchas mentalidades es poco agresiva o “varonil”, y por eso es desdeñada en la mayoría de programas. Muy al contrario es una posición natural, cómoda, asequible, polifacética, sencilla de adoptar y más de entrenar. En resumen, una posición que debería ser más entrenada y utilizada.

Una posición de rodillas que podría encuadrarse quizás también en la de tendido es cuando nos echamos al frente hasta que la cabeza y el hombro entran en contacto con el suelo, dejando las glúteos levantados, con el arma saliendo hacia el costado izquierdo. Esta posición se emplea con cubiertas pequeñas y líneas de tiro muy bajas, como por ejemplo la llanta de un vehículo al disparar por debajo del mismo. Los nombres que recibe son “prono muslim” y “prono Broke Back Mountain” (la película de vaqueros gays), como pueden ver los nombres la describen bastante bien pero no deja de estigmatizarla de forma negativa.

Sentado.

En esta  posición el torso puede estar erguido, apoyado en un obstáculo o en el propio cuerpo del tirador como en las posiciones anteriores, pero aquí ninguna rodilla está en contacto con el suelo, manteniendo este contacto con los pies solamente en cuclillas, o con estos y los glúteos.

Esta posición es de forma general muy estable, lenta de adoptar y más lenta de deshacer.

Aquí tenemos también cuatro formas básicas de trabajo.

-          Agachado o en cuclillas.

-          Sentado con piernas recogidas.

-          Sentado con piernas extendidas.

-          Sentado con una rodilla alzada.

Agachado o en cuclillas.

Esta posición es muy fácil de adoptar para la mayor parte de las personas de determinadas zonas de oriente y África, ya que es su forma de “sentarse” típica y generalizada.  Para los occidentales no lo es tanto, ni tan cómoda, sobre todo para aquellos deportistas con el tren inferior y abdominal desarrollado (las pancitas tampoco ayudan mucho), o con el equipo habitual situado en la cintura y/o torso que tampoco favorecen su uso por operadores occidentales.

Aun así es una posición aplicable y muy útil por su rapidez de adoptar y deshacer. Es sumamente rentable sobre todo en disparos a objetivos por debajo del operador. El truco esta en mantener toda la planta de los pies en contacto con el suelo sin levantar ni talón ni puntera,  manteniendo el centro de gravedad entre ambos y en su vertical.

Pueden apoyarse los codos sobre las rodillas de la misma forma a lo comentado en rodilla en tierra. Otra forma es colocar ambos codos por dentro de las rodillas, apoyados lateralmente en el interior de la articulación. No es aconsejable con arma larga esta posición sin estos apoyos de codos y rodillas, con pistola el apoyo depende de las circunstancias.

Sentado con piernas recogidas.

Esta posición general es poco aplicable al combate dinámico y móvil, pero no por ello debe dejarse de lado al entrenar y estudiar. El mayor énfasis para entrenar estas posiciones debe hacerse en la entrada y salida de las mismas buscando la mayor rapidez y seguridad posible.

La estabilidad es la cualidad destacable de esta posición, sobre todo para blancos por debajo de la horizontal del tirador. Por su disposición anatómica cuando usemos un arma larga el cuerpo queda alineado de forma natural (ver parada) en unos 45º respecto a la línea de tiro, algo a tener en cuenta para poder aprovechar al máximo la posición respecto a la cobertura.

En esta posición podemos colocar  las piernas recogidas de tres formas.

-          Piernas cruzadas.

-          Tobillos cruzados.

-          Piernas abiertas.

La adopción de una u otra depende de la anatomía del operador, del equipo que porte, del parapeto, del ángulo del suelo sobre el que nos sentemos, etc.

Para las variantes con piernas o tobillos cruzados, deben apoyarse los codos sobre las rodillas de la misma forma a lo comentado en rodilla en tierra. Para la variante de las piernas abiertas podemos hacer eso mismo o, dependiendo de la apertura de las piernas, colocar ambos codos por dentro de las rodillas, apoyados lateralmente en el interior de la articulación. Con arma larga tampoco es aconsejable esta posición sin uno de estos apoyos de codos y rodillas, con pistola el apoyo depende de las circunstancias nuevamente.

Para no saturar ni hacer excesivamente largo este trabajo dejaré para el próximo la parte final de sentado y el de tendido.

Todo lo comentado hasta ahora, repito, es aplicable a arma larga y corta, si bien es cierto que la forma de empuñar de unas y otras pueden modificar el ángulo de tiro vertical y horizontal, resultando más aplicables unas posiciones que otras en según qué circunstancias. Estúdienlas en Uds. y estúdiense con ellas.

Ni mucho menos estas son todas las posiciones posibles ni aplicables, solo son una mínima lista que intenta cubrir todos los aspectos potenciales, para que con pequeñas adaptaciones y modificaciones personales, cada uno logre adecuar su entrenamiento al dinamismo del trabajo con armas. Cada cual es responsable de esa parcela específica, entrenar y estudiar.

Como ven, la base de un uso eficaz de cualquier técnica es el entrenamiento, repetido, sistemático y realista. Soy un pesado, lo sé, repito esto mismo en cada uno de mis escritos y conferencias, pero ciertamente no hay otro secreto, tan solo entrenar, entrenar y entrenar.

Una buena costumbre de convertir el entrenamiento en una forma práctica de análisis y retroalimentación positiva es trabajar con compañeros a los que poder visualizar y a su vez nos visualice a nosotros. Comentando que posiciones resultan más cómodas o forzadas para cada uno, cuales les resultan más o menos fáciles de adoptar y de deshacer, en qué contexto diario y profesional pueden ser aplicables, analizando en común impresiones y conocimientos personales, conseguiremos muchas preguntas utilizables. Con todas esas preguntas y muchas más que sin duda surgirán es fácil generar esa retroalimentación que todo verdadero aprendizaje necesita.

Discúlpenme por casi 3500 palabras técnicas y complicadas (y quizás mal combinadas) en una sola sesión, no es algo recomendable para asimilar. Tienen ahora unas jornadas por delante para entrenar en seco viendo posibilidades y problemas de estas posiciones con su anatomía, equipo y procedimientos de trabajo.

Que tengan un buen entrenamiento.

Cuídense y cuiden de los suyos.

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