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jueves, 1 de diciembre de 2016

Ejercicio de Tiro V. Control del disparador

Ejercicio de Tiro V. Control del disparador.

Por Cecilio Andrade

Imaginen el caso, dos grandes sabios de la antigüedad, Anaxágoras y Aristóteles, con opiniones totalmente opuestas sobre algo con lo que todo ser humano, salvo desgracias, nace ¿Que creen que es? No se compliquen, es la “simple” y común mano, si, la mano humana. El primero pensaba que por ella que el hombre se había convertido en el más inteligente de los seres vivos. Aristóteles discrepaba de ello, opinando que por ser el más inteligente de los seres vivos poseía sus manos. Como podemos ver, el ser humano se ha ocupado de la mano desde la más remota antigüedad. Es obvia su evolución linguistica desde el término en latín “manus”, y este a su vez del mismo idioma “manipuluslo" que nos deja que el ser humano es "aquel que tiene manos para manipular". En este sentido las manos se convierten en los instrumentos definidos por Aristóteles como "antecedente de todos los instrumentos productivos", en esencia órganos de investigación y manipulación.
Después del cerebro, la mano es el tesoro más grande del hombre y a ella se debe el desarrollo de todo trabajo. Es a su vez un órgano de expresión así como un órgano especial de los sentidos. Las ideas están ligadas a las sensaciones y acciones de las manos no solo en las actividades fundamentales concernientes a protección, comida, combate y perpetuación, sino en la creación, tal como construir, dibujar, modelar y hasta pensar. Es sorprendente que hasta el momento, el enorme papel de la mano en el proceso de evolución de las especies hasta la civilización humana, no ha sido divulgado lo suficiente, limitandose al círculo del debate filosófico, médico y poco más. Muy pocos especialistas y profesionales se dan cuenta la importancia fundamental en la jerarquía de los valores humanos. La mano es la prolongación del cerebro y, contrariamente a lo normalmente asumido, gracias a la mano, el cerebro humano ha sido capaz de desarrollarse.
La Paleontología ha demostrado que el cerebro de nuestros ancestros incrementó progresivamente su volumen y peso a través de millones de evolución. La inusual capacidad del cerebro humano ha definido la importancia de las áreas motoras y sensoriales de la mano, demostrado por la extensa área que ocupan en la corteza cerebral. La mano no solo es capaz de recibir sino también de brindar.
Consideren la frase de la escultora Louise Bourgeois “No soy lo que soy, soy lo que hago con mis manos”, y aplíquenla al trabajo que nos ocupa, el empleo de armas con el máximo rigor técnico, operativo, legal, ético y, nunca lo olviden, moral.

Lo prometido es deuda, la semana pasada les aburrí con la parte teórica del control del dedo respecto al disparador, hoy desarrollaré un ejercicio aplicado de tres formas aparentemente muy diferentes, pero ya me conocen, las apariencias engañan, y las mías muchos más dirán algunos y algunas.


Se pueden plantear sin relación entre sí, aunque recomiendo seguir el orden natural que reseño. Adquirir la habilidad requerida en cada uno de ellos nos dará la confianza y base necesaria para poder enfrentar al siguiente de una forma realista y, sobre todo, útil.
Las tres formas buscan mejorar y fortalecer una serie de habilidades importantes.
-       Control del disparador.
-       Control del arma.
-       Habilidades motoras.
-       Control posicional.
-       Control corporal.

Necesitamos un timer de forma obligatoria para controlar las secuencias de disparos, específicamente los intervalos entre cada disparo, sin que nos importe mucho el tiempo total. Estos datos nos permitirán ver las diferencias de ritmo, entre otros puntos deducibles, amén de ayudarnos a identificar factores a potenciar o corregir. Así mismo nos permitirá controlar nuestra evolución y la posibilidad de pasar a planteamientos avanzados de este ejercicio básico u otros más específicos y exigentes.
Los dos primeros ejercicios se realizan en estático, algo que les extrañará después de mi casi obsesión con el movimiento en combate. Pero seguro que olvidan un sutil detalle. En mi experiencia el movimiento envuelve mucho más que el simple concepto físico y corporal. El concepto de movilidad es más un factor psicológico, táctico si lo prefieren, ya que incluso quietos y parados podemos actuar bajo la idea de ser un blanco móvil. No desplazándonos quizás, pero obligando al adversario, o adversarios, a enfrentarnos con la misma dificultad. Rapidez y efectividad de ejecución, de posicionar y alinear el arma, de presionar el disparador, de recuperarse del retroceso, de redirigir el arma, de cambiar de objetivo, etc. En resumen, tener claro que todo lo que implica el tiro reactivo en un enfrentamiento son conceptos móviles, aun teniendo ambos pies fijos en el suelo.
La movilidad es una forma de pensar y actuar, no solo de caminar. He observado tiradores corriendo por todo el campo de tiro, o en un enfrentamiento, con los conceptos y bases de un tirador estático y con anteojeras. Mientras otros sin moverse del punto transmiten movilidad evasiva en cada gesto y acción. Piénsenlo con calma, verán que no es un concepto tan budista como a algunos les gustará decir y despreciar. Solo piensen en ello, analícenlo.
He realizado las descripciones para la gran mayoría de tiradores diestros, los tiradores zurdos deben aplicar todo simplemente cambiando el lado que describo. Respecto a los resultados finales deseados, y buscados, nos da igual el lado con el que comencemos, debería afectarnos lo menos posible.
El primer ejercicio requiere utilizar una gran lámina en blanco, ya sea la parte trasera de un blanco normal o una gran hoja lisa. El color de fondo es indiferente siempre y cuando sea uniforme en toda su superficie, sin otras referencias que las que defina a continuación. Aunque la creación del blanco a emplear es “artesanal” y es posible  crearlo en muy diversos formatos, orden y criterios el que les propongo para el presente trabajo es muy concreto.
Se trazarán tres lineas paralelas separadas entre si de 15 a 20 cm´s. Sobre esas líneas se marcarán cinco “x” por línea con una separación de 15 cm´s. En la línea central tendremos la precaución de que las cruces no estén alineadas con las de las líneas superior e inferior. Es un “blanco” sencillo y rápido de plasmar.

Para los dos siguientes ejercicios podemos utilizar cualquier tipo de siluetas, tipo IPSC antiguas, IDPA o FBI, etc.  Para mejorar los ejercicios con máximo aprovechamiento deben tener zonas marcadas del tipo A, C y D, o similares.

Ejercicio 1.
Este es el ejercicio base a partir del cual se desarrollan los otros dos, así como todas las posibles variaciones en dificultad o especialización.
Colocaremos una única lámina del blanco ya descrito, situándonos a no más de 3 metros ni menos de 2 con pistola, y entre 5 y 3 metros con fusil, a medir desde la posición central de los pies del tirador en cada caso.
El ejercicio parte desde el desenfunde, o posición de espera con fusil, comenzando a disparar a las “x” dibujadas sobre la línea. Para tiradores diestros de cultura occidental se recomienda empezar sobre la línea superior de izquierda a derecha, tal y como leen el presente texto, para regresar de derecha a izquierda por la central, volviendo de nuevo de izquierda a derecha por la inferior.
La ejecución busca lo siguiente:
-       Colocar los disparos en las “x” o lo más cerca posible de las mismas.
-       Control del disparador y “gatilleo” del mismo.
-       Ritmo homogéneo entre cada disparo.
-       Gestionar ambas direcciones sin variación de ritmo.

No se marca un tiempo total límite, pero si debemos observar los parciales de cada ejecución para poder definir que el ritmo y secuencia entre disparos es homogénea y estable. Al pitido del timer se desenfunda o alza el arma correspondiente, con las diferencias de ejecución propias de pistola o fusil, realizando la secuencia de tiro definida.
Con arma larga partimos desde la posición de espera arma abajo, aunque se puede emplear cualquiera de las posiciones que una unidad utilice en su trabajo cotidiano. Con pistola se recomienda partir desde arma enfundada, pero puede hacerse desde una posición de espera arma abajo o arriba, así como desde la posición sul.
Se controlará los impactos en las “x”, todos los que den lejos de las mismas se analiza la razón. Igualmente se analizan los intervalos, secuencia y/o ritmo entre cada disparo para comprobar y contrastar el control efectivo del disparador.

Variaciones y dificultades.
1-                     Para un diestro occidental empezar desde la derecha y seguir la secuencia al revés del ejercicio base.
2-                     Realizar el ejercicio empezando las lineas siempre desde el mismo lado. Ejemplo: linea superior desde la izquierda, línea media de nuevo desde la izquierda, línea inferior tambien desde la izquierda. Como una vieja máquina de escribir.
3-                     Ejecutar el punto anterior comenzando desde el lado derecho las tres líneas.
4-                     Cambiar de cargador tras finalizar cada línea.
5-                      Realizar una secuencia completa con el fusil, realizar una transición y materializar otra secuencia completa con la pistola.
6-                     Distintas combinaciones de los puntos anteriores.
7-                     Realizar combinaciones, o ejecuciones completas, con distinta mano u hombro

Ejercicio 2.
Es simplemente la evolución lógica del ejercicio anterior, una vez hemos alcanzado una resolución media del mismo. Los parámetros de ejecución son los mismos en limitaciones y exigencias al tirador salvo en distancis. Colocaremos una línea de 5 siluetas separadas entre si 50 cm., posicionándonos centrados respecto a dicha línea a no más de 6 metros ni menos de 3 con pistola, entre 12 y 8 metros con fusil, a medir de nuevo desde la posición central de los pies del tirador en cada caso.

Se parte desde el desenfunde, o posición de espera con fusil, y se comienza a disparar sobre las cabezas de las siluetas.  Se regresa disparando sobre la zona superior de la zona A del torso, y volver sobre la parte inferior de la misma zona A. Para tiradores diestros occidentales se recomienda, nuevamente, empezar de izquierda a derecha, para regresar, de derecha a izquierda, por la central, y volver por la inferior de izquierda a derecha.
La materializacion del ejercicio sigue las mismas pautas que en el anterior con las diferencias obvias de cambio de objetivos, tamaño, distancias hasta ellos así como entre los mismos. Igualmente podemos plasmar las mismas variaciones y dificultades.

Ejercicio 3.
¿Cual es es el siguiente paso en base a nuestras habilidades? Obviamente realizar el ejercicio 2 en movimiento. Para ello colocaremos una línea de no menos de 5 siluetas y no más de 10, separadas entre si de 75 cm a un metro. Las distancias de ejecución son las mismas que para el ejercicio 2. Igualmente se parte desde las mismas posiciones con el arma, aunque en este caso la ejecución se realiza caminando en un recorrido paralelo a los objetivos. Se disparará sobre la zona A, o similar, del torso en todo el ejercicio. La materialización del ejercicio sigue las mismas pautas que en el anterior, observando las diferencias necesarias debidas al movimiento.

                            
Lo lento es suave, lo suave es rápido... cuestión de ritmo.
¿A qué velocidad deben realizar este tipo de ejercicios? Y sí, me repito, y tanto más que lo haré, les aburro con ello pero como decía un viejo amigo en Afganistán, "es lo que hay y no hay más". Háganlo sin correr, a una velocidad tal que puedan controlar todos y cada uno de los pasos a ejecutar. En resumen, con un ritmo repetible y controlable. Todos erramos, y entrenar con errores es entrenar el error, más repetición. Jamás debemos descuidar la seguridad, y por eso les repito siempre que nunca lo hagan, ni en sus planificaciones, ni en sus adiestramientos, ni en su trabajo. Siempre entrenen con seguridad, con lo que solo sabrán de una forma, la única, con seguridad.
Otra cosa más, ¿qué les parecerían estos ejercicios con el equipo de trabajo habitual? Siempre de menos a más obviamente, para terminar con equipación completa. Quien sabe, a lo mejor se (re)descubren muchas cuestiones dadas por conocidas y controladas, que en realidad no son tan controladas y conocidas como creíamos.
Para terminar, una buena forma de aprovechar al máximo estos ejercicios es, siguiendo el orden propuesto, dedicar un periodo de tiempo para asimilar de forma completa cada uno de ellos. Dedicando varias jornadas a cada uno de ellos en todas las variables que podamos aplicar, sin salirnos de los parámetros de cada ejercicio. Una vez asimilados todos y cada uno de ellos, con sus variables, dedicar una nueva jornada completa empezando por el más básico por la mañana y, pasando por todos los ejercicios intermedios, acabar por la tarde con el más avanzado posible. ¿Cuáles creen que serán las conclusiones que depararan estos “simples” ejercicios? El tiempo se lo dirá.
Estudiar y comprender es la obligación de todo profesional armado o legítimo usuario. Portar un arma no es un simple capricho, la razón siempre es servir y proteger, algo que debe hacerse desde la profesionalidad y la dedicación.
Al fin y al cabo esa es la diferencias clave de los buenos respecto a los malos, servir y proteger con profesionalidad y dedicación.
¿No opinan lo mismo?
Cuídense y cuiden de los suyos.


Centroamérica, Diciembre 2016.

2 comentarios:

  1. Ayer estuve practicando el ejercicio 2 que describe y la verdad que fue gratificante
    Un saludo

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    Respuestas
    1. Muchas gracias.

      ¿Sería posible alguna pequeña reseña del mismo?

      Cuidese.

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