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jueves, 22 de diciembre de 2016

Ejercicio de tiro VI. Trabajando con el brazo de apoyo

Ejercicio de tiro VI. Trabajando con el brazo de apoyo.

Por Cecilio Andrade

“Acertóle en la cimera del casco guarnecido con crines de caballo, la lanza se clavó en la frente, la broncínea punta atravesó el hueso y las tinieblas cubrieron los ojos del guerrero.” Al empezar a trabajar en este texto me rondaban la cabeza las palabras del gran Homero. Despues de todo hace poco terminé un trabajo sobre la epopeya bélica por definición, “La Iliada”. Es un texto que he releeido muchas veces a lo largo de mi vida, unas veces por interés personal, otras por obligación académica. Reconozco que no siempre he sabido disfrutarlo y comprender unos versos que con los años se me han ido acercando y embelleciendo.
Leyendo “La Iliada”, a día de hoy, me doy cuenta que la guerra y el combate, no importa que sea de uno contra uno o de miles contra miles, no es simplemente una lucha de individuos contra individuos, sino un todo organizado que integran muchas partes. Claro que ni en eso soy original, el mismo Karl von Clausewitz lo repitió inumerables veces en su obra “De la Guerra”. Sin ser un gran defensor de su sobrevalorado, en mi opinión nada más, texto, reconozco su importancia y algunas grandes verdadades que esconde. Verdades que muchas veces no se aplican al punto y situación para las que el el autor las pensó y plasmó originalmente, esto último sigue siendo una opinión personal, fatuo de mi.
Los lectores asíduos a mis trabajos ya me conocen, siempre intento transmitr mucho más que los simples datos. No creo en los “simples datos”, ya que aprendí hace mucho que con ellos podemos acabar “razonando” lo que queramos. He visto como el mismo número es usado tanto por detractores como por defensores de la teoría o práctica que Ud´s quieran, y así es en la rama del saber y del conocimiento que elijan. Mi anhelo es que puedan razonar con verdaderos conocimientos, capacidades y, sobre todo, deseos de mejorar y comprender.
¿Conocen a Paulo Coelho? Como mínimo les sonará de las miles de frases extractadas  que circulan por tantas redes sociales. Frases filosóficas, humanas, ñoñas para mucha gente, ajenas a mi situación vital y entorno profesional, dirá más de un lector. Pues bien, de nuevo les repito ese aburrido argumento de que en todas partes se puede arañar conocimiento, si deseamos hacerlo y sabemos buscarlo. Don Paulo no es tan ajeno como pareciera, tan solo tiene un enfoque distinto, adaptado al mundo actual, al mundo comercial sobre todo, pero no tan distinto.
En fin, ¿y cual era la frase a la que me refería? Ya esta Herr Alzheimer haciéndome de las suyas. ¡a sí! “Él sabe que las batallas que trabó en el pasado siempre terminan por enseñar algo”. Sí, esa es, de Don Paulo, anótenla.


Internet, y en particular Youtube Tactical Academy, sobre todo pero el resto de redes sociales no se quedan muy atrás, está lleno de videos donde se ejecutan ejercicios perfectos con armas. Vídeos que suelen ser el final de una larga y esforzada sesión de tomas falsas, ensayos, tomas de prueba, errores, etc. para finalmente dar el resultado magistral que aparece en las redes.
Sin menospreciar ningún trabajo de este tipo, despues de todo lo lógico y correcto es plasmar ejercicios perfectos que demuestren tal o cual técnica, procedimiento o escuela, lo cierto es que muchas veces surgen dudas sobre cual técnica es mejor, si ambas se ven plasmadas de forma esmerada. ¿Cuál es la mejor? ¿La correcta?
En el caso que nos ocupa hoy, y en “casi” todos en realidad, con énfasis en el “casi”, lo cierto es que los tres básicos son correctos según que situación, entorno y distancias. Hablo de la posición del brazo de apoyo en el uso táctico de un arma larga.  Se que ya les cargué en el pasado con textos sobre este tema de la posición de los brazos, pero permítanme un pequeño recordatorio.

Posiciones de tiro respecto a la posición del brazo de apoyo.
Según a quien preguntemos, podríamos listar un catalogo muy largo de posiciones de tiro con arma larga según donde y como situemos la mano de apoyo. Resumiré todo un poco para reducirla a tan solo tres, por lo menos para hacerlas manejables a nivel de estudio y adiestramiento.
Mi listado personal podría quedar resumido así:
-       Posición recogida.
-       Posición alargada o extendida.
-       Posiciones intermedias.

Posición recogida.
Es esta posición, la más común desde el punto de vista táctico y operativo, ya que sin ser perfecta en todos los aspectos, es la que mejor se adapta a cualquier tipo de arma independiente de forma, calibre y tamaño. Es, además, muy fácil de adoptar, prueben con un sencillo ejercicio, colóquense en la guardia típica de boxeo, ambos puños alzados, tronco ligeramente en oblicuo, con lo cual se situa una mano levemente por delante de la otra, ¿ya la tienen? Ahora que alguien les coloque un fusil en las manos sin que Uds. modifiquen su posición básica más que adaptándose al tamaño del arma, y ¡vualá! ¿Qué tienen?
La mano de apoyo se sitúa sobre la embocadura del cargador, o lo más próximo a la misma. No es aconsejable agarrar directa y únicamente el cargador ya que en algunas armas puede desalinearlo y generar interrupciones. Lo cierto es que esto es más factible en determinados modelos de armas más antiguas que en las más modernas. Tendremos en cuenta que dependiendo del tamaño del arma y de la mano corremos el riesgo de tapar, total o parcialmente la ventana de expulsión. En algunas armas es también relativamente fácil presionar inconscientemente determinados botones, en el M4, por ejemplo, es muy típico presionar con estrés el retén del cargador. Por tanto cuidado donde colocamos los dedos.
Ambos brazos permanecen paralelos al tronco superior. Los antebrazos tienen un ángulo respecto del brazo y tórax del orden de 30º a 45º, adaptándolo obviamente a los parámetros ya descritos de tamaño del arma, así como equipación y envergadura del tirador. El brazo de apoyo es casi una imagen en espejo del principal, aunque esto depende un poco más del tamaño del arma respecto del tirador, que le obliga a alargar o recoger más ese brazo.
El hombro principal está ligeramente atrasado dejando el tronco en oblicuo respecto a la línea de tiro del fusil. El error más común suele ser abrir uno o ambos codos, con lo que se traduce en un mayor agotamiento y pérdida de control de tiro en lateralidad, así como dificultar los movimientos en vertical.

Ventajas.
-       Es menos agotador ya que el apoyo del arma en posición de tiro se realiza más sobre los huesos que con los músculos. Por lo que es una posición que nos permite mantenernos operativos en las acciones más prolongadas y exigentes.
-       El control físico y manipulaciones (cambios de cargador o interrupciones) del arma es más sencillo y cómodo por cercanía de la mano manipuladora a las zonas a gestionar.
-        Los movimientos verticales del arma son totalmente controlables.
-       Resulta más difícil ser desarmado desde esta posición ya que ambos brazos pueden ejercer máxima fuerza y control.
-       Si llevamos accesorios pesados en la parte frontal del arma puede facilitarnos levemente el levantar y mantenerla elevada.
-       Respecto al caso anterior podemos realizar un tiro más preciso si apoyamos el codo de apoyo en el abdomen y adoptamos una posición de tiro quizás muy parecida al tiro deportivo, eso sí, estática.
-       Es fácil controlar las transiciones de arma.
-       Es aplicable a casi cualquier tipo de arma independiente de calibre y longitud.
-       Cómoda de emplear en recintos muy cerrados como vehículos, pasillos o con compañeros muy cercanos.

Desventajas.
-       Para disparos lejanos o de extrema precisión la boca de fuego “baila” más.
-       En posición de espera el arma está más controlada pero los brazos pueden agotarse más pronto, especialmente el de apoyo.
-       En los cambios de objetivo y giros es fácil rebasarlo por la inercia del peso situado por delante de la mano de apoyo.
-       Aunque lo comenté en ventajas, con accesorios pesados en la parte frontal puede también generar mayores oscilaciones y temblores para disparos rápidos de combate, así como giros y cambios de dirección.
-       Es fácil tapar la ventana de expulsión o presionar botones indebidos del arma, especialmente en las armas más pequeñas y/o con operadores grandes y/o de manos tambien grandes.
-       En disparos tras parapetos es sencillo cometer el error de disparar el borde del obstáculo.

Posición alargada o extendida.
Esta posición es la más común en tiro deportivo, principalmente IPSC con carabina, para ejercicios bien definidos y de corta duración.  Actualmente su empleo está en alza en entornos operativos y tácticos. Resulta también relativamente fácil de adoptar. La mano de apoyo se aleja lo máximo posible, sin dejar el brazo (ni su codo) con una rigidez excesiva. La posición y tensión del codo es muy similar a la requerida para la posición isósceles con pistola. Podemos colocar la mano por encima o por debajo del arma, lo cual, fuera de costumbres particulares, depende más del tamaño del arma respecto al usuario. De esta forma podemos acercar o alejar la mano unos centímetros importantes para no tapar la boca de fuego de forma peligrosa.
Los errores más comunes son no llegar a extender o dar excesiva rigidez al brazo de apoyo, sacando el codo hacia el exterior, lo cual genera más cansancio y suele tender a desviar los disparos en lateralidad, ya sea a derecha por falta de tensión o a izquierda por exceso de la misma.
El brazo principal no varía su posición de la ya descrita anteriormente, y el hombro principal está ligeramente menos atrasado que en la posición recogida, ya que la cantonera del fusil se sitúa levemente más centrada respecto al tórax que en la posición anterior.

Ventajas.
-       Es muy eficaz y precisa para tiros de combate y/o en movimiento en distancias medias y lejanas.
-       En posición de espera el arma está controlada y los brazos pueden mantenerse más descansados.
-       En los cambios de objetivo y giros es fácil dominar la inercia del peso del arma, lo cual facilita los cambios de objetivo.
-       Es relativamente cómoda para las  transiciones de arma.
-       En tiro tras obstáculos es más sencillo controlar la posición del cañón respecto al borde del parapeto, situando la mano de apoyo en contacto con el mismo.

Desventajas.
-       Es más cansada ya que el apoyo del arma en posición de tiro se realiza con los músculos, especialmente del hombro de apoyo, así mismo el codo de ese lado también sufre más. Es una posición que no permite mantener la operatividad de forma prolongada y exigente.
-       El control físico y manipulaciones (cambios de cargador o interrupciones) del arma es ligeramente más lento e incómodo, sobre todo si no se entrena debidamente.
-       Los movimientos verticales rápidos del arma pueden resultar con un ligero rebasamiento de la zona a batir.
-       Resulta más fácil ser desarmado ya que la posición de ambos brazos no permite máxima tensión y potencia en su agarre, resultando relativamente fácil luxar el brazo de apoyo.
-       Dependiendo del tamaño del arma puede hacer más pesado y lento su manejo.
-       En interiores muy cerrados es incómoda de emplear y puede generar un riesgo de auto dañarnos al codo de apoyo.

Posiciones intermedias.
Esta definición encuadra todas las posiciones de la mano de apoyo en las cuales no está ni recogida al máximo posible, ni extendida también al máximo. Muchos autores e instructores tienen catalogaciones específicas para cada ángulo intermedio. Personalmente opino que como esto depende de condiciones muy específicas, y en muchos casos particulares de cada operador, es más sencillo compendiarlas en una sola clase.
Al ser tan variada y personal esta posición, realizar un desglose de ventajas y desventajas no será realista, ya que lo cierto es que dependiendo de la distancia entre manos caerá dentro de los parámetros de alguna de las dos posiciones anteriormente descritas. Por regla general estas posiciones intermedias son adaptaciones anatómicas personales, más o menos acertadas y/o correctas de las dos anteriores. Por lo tanto cada tirador merece un análisis personalizado. No siendo posiciones incorrectas por no estar en uno u otro extremo, son simplemente adaptaciones.
Las condiciones generales de uso son las comentadas, variando tan solo el ángulo entre brazo y antebrazo. La variación de dicho ángulo depende en mayor medida de lo ya comentado en la relación tamaño del arma respecto a envergadura del tirador y equipo que porta sobre el tórax. El análisis personalizado basado en los dos puntos extremos anteriores debe fundamentarse en el grado de extensión o flexión del brazo. Con lo cual se acercará a los parámetros de una u otra posición.
Les recomiendo una lectura de los artículos y trabajos ya publicados sobre posiciones de brazos, así como sobre su relación neurológica y anatómica, son “unos cuantos”, por lo que si les interesa el tema no sería mala idea repasar algunos, o todos, para poder tener una base más amplia y documentada de lo aqui descrito de forma tan somera.

Ejercicio de tiro.
El planteamiento es de nuevo un ejercicio multifuncional con referencia a una forma básica. Se puede plantear cada variación como ejercicios aislados sin relación entre sí, aunque ya saben que siempre recomiendo seguir un orden evolutivo. Adquirir la habilidad requerida en cada uno de ellos nos dará la confianza y base necesaria para poder enfrentar al siguiente paso de una forma realista y sobre todo útil.
Buscamos mejorar y fortalecer una serie de habilidades importantes, además de la principal que es el control del brazo de apoyo, a saber:
-       Control del disparador.
-       Control del arma.
-       Habilidades motoras.
-       Control posicional.
-       Control corporal.

No necesitamos un timer de forma obligatoria pero si nos puede ayudar a controlar las secuencias de disparos, a modo de datos anexos, los cuales nos permitirán detectar los fallos de ritmo. Todos estos datos, entre otros deducibles de los mismos, amén de ayudarnos a identificar puntos para potenciar o corregir, también nos permitirán controlar nuestra evolución y la posibilidad de pasar a planteamientos de este ejercicio básico u otros más avanzados y exigentes.
He realizado las descripciones para la gran mayoría de tiradores diestros, los tiradores zurdos pueden aplicar todo simplemente variando el lado que describo.
Recomiendo alguno de los tipos de silueta de cualquier formato común, IPSC antiguas, IDPA o FBI, etc.  Para mejorar los ejercicios con máximo aprovechamiento deben tener zonas marcadas, A, C y D. más por cuestión orientativas y de refuerzo, que por cuestiones prácticas.. El color de fondo es indiferente siempre

Ejercicio base.
Este es el ejercicio a partir del cual se materializan todos los demás, así como todas las posibles variaciones en dificultad o especialización.
Colocaremos el primer blanco a 15 metros de nuestra posición estática de tiro, e iremos colocando de forma escalonada cada cinco metros por detrás hasta un total de 10 blancos, resultando una distancia fínal de 60 metros. Los intervalos entre blancos es apenas 50 cm, lo justo para que desde nuestra posición estática cada blanco toque o casi al siguiente. Los blancos formarán una línea ligeramente oblicua. que para los tiradores diestros se recomienda empezar hacia la izquierda, y posteriormente cambiar hacia la derecha. En artículos previos comento la diferencia de dificultad que plantea una y otra variante en dirección.
En la imagen del borrador de trabajo en campo pueden ver su planteamiento.
El desarrollo del ejercicio no puede ser más fácil, partiendo de la posición de espera que utilicemos en nuestro trabajo diario, arma arriba o abajo, a la señal definida se encara el arma adoptando la primera posición de tiro respecto a la mano de apoyo, recogida o alargada. Se realiza la secuencia de blancos completa con disparos aislados.
Una vez ejecutada la primera secuencia pasamos a realizar el ejercicio con la siguiente posición de la mano de apoyo. Si es necesario se puede realizar una tercera, o más, en las posiciones intermedias.
Tras esas secuencias se procede a analizar las referencias corporales para cada posición de la mano de apoyo respeto a las distancias del blanco, deduciendo cual posición resulta mas apta según la situación de las siluetas.
Lo más probable es que descubramos que para las siluetas más lejanas el brazo extendido favorece la precisión y el control del arma, y con las más cercanas tenemos mejor control de la misma y el entorno con el brazo recogido.
De esas deducciones pasamos a realizar el ejercicio base de adaptación, los anteriores solo fueron para tomar referencias corporales personales. El ejercicio base implica comenzar por la posición de la mano acorde a lo que deduzcamos que se adapta mejor al blanco cercano, para ir moviéndo dicha mano de apoyo a lo largo del guardamanos según el blanco se aleja.
En mi caso particular lo realizo partiendo desde la posición de guardia/espera abajo y paso a adoptar la posición de empuñamiento con la mano de apoyo recogida. Tras la primera secuencia mi mano de apoyo se va alejando, balanco a blanco, para terminar con su máxima extensión en los últimos blancos. Insisto que es mi caso particular y personal, cada uno de Ud´s debe buscar su sincronización blanco-arma-mano de apoyo.
En la ejecución buscamos lo siguiente:
-       Colocar los disparos en las zonas “A”, centros de masa, “x” o lo más cerca posible de las mismas.
-       Control del disparador y “gatilleo” del mismo.
-       Ritmo homogéneo entre cada disparo.
-       Gestionar sin variación de ritmo.

No se marca un tiempo total límite. Controlamos los impactos en las zonas definidas, con todos los que den lejos de las mismas debemos analizar la razón. Igualmente se analizan los intervalos, secuencia y/o ritmo entre cada disparo para comprobar el control efectivo del disparador con todo el efecto saturador de cuestiones a tener en cuenta para este ejercicio.

Variaciones y dificultades.
1-                     Si el primer ejercicio se realizó hacia la izquierda, plantearlo despues hacia la derecha.
2-                     Realizar el ejercicio en retroceso, es decir, comenzando desde el blanco más lejano hacia el más cercano.
3-                     Realizar una secuencia completa de ir y volver (o vicevera).
4-                     Realizar el ejercicio anterior (punto 3) con un cambio de cargador tras finalizar una línea completa.
5-                     Colocar las siluetas a diferentes alturas para obligar a subir y bajar la línea de miras.
6-                     Realizar combinaciones, o ejecuciones completas, del ejercicio base y/o de los puntos anteriores con distinto hombro.
7-                     Distintas combinacionaciones de los puntos anteriores.

Ejercicio avanzado.
Es simplemente la evolución lógica del anterior una vez hemos alcanzado una resolución media del mismo. Los parámetros de ejecución son los mismos en limitaciones y exigencias al tirador.
Colocaremos las mismas 10 siluetas separadas longitudinalmente los mismos 5 metros, pero ahora las separaremos tambien transversalmente entre 2 y 3 metros entre si. Como se puede ver es necesario un campo de tiro de dimensiones bastante aceptables, con al menos 60 m. de profundidad y 30 m. de ancho. Una vieja libreta puede ayudarles mucho como pueden ver.


Realizaremos un ejercicio similar al anterior, salvo que mientras el anterior era en estático, este se ejecutará en movimiento transversal, manteniendo las distancias con los blancos. Silueta 1 se ejecuta a 15 metros y la 10 a 60 metros.
Recomiendo comenzar este ejercicio desplazándonos hacia la derecha y manteniendo el arma estable hasta “encontrarnos” el siguiente blanco frente a la línea de miras. Posteriormente, según avancemos en habilidades podremos “buscar” conscientemente, en lugar de esperar al siguiente blanco tras alcanzar el anterior.
Las variaciones y dificultades son las mismas que en el ejerccio base con las modificaciones lógicas debidas al movimiento tales como que si el primer ejercicio se realizó hacia la derecha, debemos plantearlo despues hacia la izquierda. El resto es lo mismo ya comentado, realizar el ejercicio en retroceso comenzando desde el blanco más lejano hacia el más cercano, secuencia completa de ir y volver (o vicevera), el ejercicio anterior con un cambio de cargador tras finalizar una línea completa, colocar las siluetas a diferentes alturas para obligar a subir y bajar la línea de miras. Y, finalmente, realizar ejecuciones completas del ejercicio base y/o de los puntos anteriores con distinto hombro y combinaciones de las variaciones comentadas.
Además de todo lo anterior podemos añadir a cualquiera de las variaciones comentadas el uso de parapetos.

Lo lento es suave, lo suave es rápido... y pensar “aún” es gratis.
Repitiendo mi aburrida insistencia ¿A qué velocidad debo realizar este tipo de ejercicios? Sin correr, realicen todo ejercicio a una velocidad tal que puedan controlar todos y cada uno de los pasos a ejecutar. Todos erramos, y entrenar con errores es entrenar el error, insisto en ello.
Nunca descuiden la seguridad, ni en sus planificaciones, ni en sus adiestramientos, ni en su trabajo. Siempre entrenen con máxima seguridad, con lo cual solo entonces trabajarán con seguridad.
Realicen estos ejercicios con el equipo de trabajo habitual. Siempre de menos a más, para terminar con equipación completa.
Para terminar, una buena forma de aprovechar al máximo estos ejercicios es dedicar un periodo de tiempo para asimilar cada uno de ellos, siguiendo el orden propuesto. Dedicando varias jornadas a cada uno de ellos en todas las variables que podamos aplicar sin salirnos de los parámetros de cada ejercicio. Una vez asimilados todos y cada uno de ellos con sus variables, dedicar una nueva jornada completa para empezar por el más básico por la mañana y acabar por la tarde con el más avanzado posible, pasando por todos los ejercicios intermedios.
¿Podremos sacarle el máximo partido a estos “simples” ejercicios? De Ud´s depende.

Cuídense y cuiden de los suyos.



Centroamérica, Diciembre 2016.

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