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domingo, 19 de febrero de 2017

¿Neurología y armas? ... ¡Basta, por favor?

¿Neurología y armas? … ¡Basta, por favor!

Por Cecilio Andrade

“Cuéntame y olvido. Enséñame y recuerdo. Involúcrame y aprendo” suelo repetir estas palabras de Benjamin Franklin muchas veces, en clases, seminarios, conferencias, tanto para mi mismo como para los sufridos oyentes que me soportan. Las considero una verdad absoluta para todo lo que implica enseñar y aprender. Algo a tener en cuenta tanto por alumnos como por preceptores. Maya Angelou reforzó enormemente esa apreciación con su comentario “La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará lo que les hiciste sentir”. Es por ello que mis sufridos oyentes y alumnos se ven obligados a errar y equivocarse una y otra vez, hasta que los voy acercando a la meta final con pasos firmes sobre las piedras que les interpongo. ¿Lo logro? A veces si, a veces no, pero cuando no lo logran la culpa solo es mía por no saber encontrar la forma correcta.
Yogi Berra escribió que “La vida es una experiencia de aprendizaje, solo si aprendes”. Como seres humanos es lo único que de una forma u otra podemos atesorar de forma firme y permanente. Vernon Howard nos señaló una pequeña hoja de ruta “Camina siempre por la vida como si tuvieses algo nuevo que aprender y lo harás”, y Mahatma Gandhi plantó los hitos kilométricos de dicha ruta cuando dijo “Vive como si fueses a morir mañana. Aprende como si fueses a vivir para siempre”.
Aprender. Tan fácil de plantear y tan dificil de llevar a buen término, sobre todo si tenemos en cuenta lo que comentó Mark Twain “La educación consiste principalmente en lo que hemos desaprendido”. La sociedad actual se empeña en enseñar como debemos limitarnos, no como crecer y mejorar, sin darnos cuenta que tal y como expresó Mignon McLaughlin, “Aprendiendo demasiado pronto nuestras limitaciones, nunca aprendemos nuestros poderes”.
Recuerden que “Un hombre sabio puede aprender más de una cuestión necia que un necio de una cuestión sabia.” No se si Bruce Lee me catalogaría de necio, espero que no. Y en base a ello permítanme plasmar un consejo, aprendan de todo y de todos, tal y como la máxima de Thomas Huxley expresó, “Intenta aprender algo sobre todo y todo sobre algo”, buscando siempre tener la mayor prespectiva posible, ver todas las caras y facetas posibles del diamante de la verdad de aquella vieja fábula yemení. ¿La recuerdan? Escribí sobre ella hace unos artículos. Repasen.
Mejor será que pasé de la aburrida filosofía, operativa o no, al más práctico y entretenido del trabajo operativo. Me gustaría terminar esta entradilla con un pensamiento de Leonardo da Vinci, “Mientras pensaba que estaba aprendiendo cómo vivir, he estado aprendiendo cómo morir.”

jueves, 9 de febrero de 2017

El gran reto, vencer y vivir

El gran reto, vencer y vivir.

Por Cecilio Andrade.

Me ha resultado imposible empezar este trabajo, y su entradilla en concreto, sin volver a emplear textos de Miyamoto Musashi, si les aburre mi insistencia dejen de leer en este instante, y acepten mis disculpas.
Miyamoto Dono nos decía “También en la ciencia militar a gran escala, si hay un empate total y no se hace ningún progreso, se producirá una pérdida de personas. Es fundamental detener esto inmediatamente y alcanzar la victoria tomando ventaja de una táctica insospechada por el enemigo. (…) Cuando intentáis alguna táctica sobre un adversario, si no funciona la primera vez, no obtendréis ningún beneficio precipitándoos a hacerla de nuevo. Cambiad vuestras tácticas de manera abrupta, haciendo algo completamente diferente. Si todavía esto no funciona, intentad alguna otra cosa. (…) En la ciencia militar a gran escala, cuando no podéis discernir el estado del enemigo, fingís lanzar un ataque poderoso para ver cómo reacciona. Habiendo visto los métodos del enemigo, es fácil alcanzar la victoria aprovechándose de diferentes tácticas adaptadas especialmente a cada caso.”
Ciertamente nos habla de batallas a gran escala, muchos cientos, o miles, de hombres maniobrando en compañías, batallones, regimientos, brigadas, divisiones y ejércitos, empleando armas poderosas, en definitiva nos habla de cosas ajenas a lo que comunmente trato en mis trabajos, el enfrentamiento armado individual o muy pequeña escala. Nada más distinto, dirán muchos de los lectores, nada es aplicable, extrapolable ni comparable. ¿Seguros de ello? Permítanme una digresión, o más bien otra, ciertamente.
En tiempos de Abraham el maestro Hermes Trismegisto aseguraba que toda la información sobre un hombre se podía encontrar en solo una gota de su sangre y que dentro de cada hombre se hallaba representada la totalidad del universo. Formuló entonces un principio al que llamó La Ley de la Correspondencia, que dice:“Como es arriba es abajo, y como es abajo es arriba”. Con estas palabras creó Hermes un método deductivo que permitió vislumbrar la grandeza del universo creado, donde lo más grande de lo más grande es igual a lo más pequeño de lo más pequeño. ¿Aplicable?
Para volver a poner los pies en la Tierra terminaré la entradilla con una frase de Flavius Vegetius Renatus, del siglo IV DC, esa que dió origen a la frase atribuida erróneamente a Julio Cesar “si vis pacem, para bellum”, la escribió en el prefacio del libro III “Epitoma Rei Militaris” (Compendio de Técnica Militar). Y nos dice dice, “por lo tanto, que quien desee la paz, que prepare la guerra”, y en latín “Igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum”.
¿Lograré explicar esa preparación en el presente artículo sin parecer que lo hago en latín?

jueves, 2 de febrero de 2017

Psicología Operativa. ¿Algo más que un concepto?

Psicología Operativa. ¿Algo más que un concepto?

Cecilio Andrade 

Psicología, la mente, el software de una masa gelatinosa de apenas 1.5 kg de media humana; esa desconocida a pesar de trabajar con y para nosotros, mejor o peor, cada segundo de nuestra vida. Alguien dirá que en realidad la mente es el “yo”, siendo el resto del cuerpo un mero transporte, simple receptor de servicios de apoyo logístico. Piensen lo que piensen necesitamos esa mente funcionando con efectividad y eficacia, algo que el mundo real no siempre favorece. No entraré en el tán tópico comentario aquel de “es que la época actual…”, todas las épocas de la humanidad, desde el primer homínido hasta hoy, han tenido sus pros y sus contras, no nos engañemos ni busquemos escusas baratas y trilladas.
Regresando a mi mundo, violento y armado, de profesionales y ciudadanos armados con el deseo y la intención de frenar a los “malos”, tambien armados pero que usan su capacidad letal para dominar, robar, abusar y destruir, lo que la gente honesta construye con laboriosidad, sacrificio y esfuerzos. ¿Mi mundo? ¿El suyo? ¿El nuestro? Ya me estoy dispersando de nuevo, la edad, perdonen.
Mi tan repetido Musashi nos dió muchas pautas, tácticas, mentales y cotidianas, a seguir, “Lo que es esencial es hacer repentinamente un movimiento totalmente inesperado para el adversario, aprovecharos de la ventaja del temor causado y alcanzar la victoria en ese mismo instante y lugar”. Y funciona pero siempre y cuando “Cuando estáis combatiendo contra los enemigos, si tenéis la sensación de estar estancados y de no hacer ningún progreso, abandonad vuestro estado de ánimo y pensad en vuestro corazón que estáis empezando algo nuevo”. ¿Que creen que significa eso de “pensar con el corazón”? El corazón no piensa, es un simple músculo de bombeo, ni más ni menos. Pero Miyamoto dono vuelve a aconsejarnos “En el combate individual, muéstrate primero relajado, y después entra de repente a la carga con fuerza; cuando la mente del contrincante cambie de táctica, es esencial que sigas atentamente lo que hace, no dándole respiro un solo momento, percibiendo la ventaja del momento y juzgando exactamente entonces como ganar”.
Proteger y servir es una vocación, no lo olviden, aun sin ser un profesional armado, “Para el médico, curar es una forma de vida; un poeta enseña el arte de la poesía. (...) Las personas practican las vías a las que se sienten inclinadas y desarrollan sus preferencias individuales”.
Para terminar la entradilla y dar comienzo al texto permitanme añadir algo más cercano, al menos literariamente hablando, “El propio gobernador del Cantón de Uri situó una manzana sobre la cabeza del joven Tell y midió treinta pasos con grandes zancadas. Un gran silencio inundó a todos los presentes. Guillermo Tell cerró sus ojos en un momento de reflexión. Después, pausadamente, situó una flecha en el canal de su ballesta, la aferró contra su hombro y disparó. El dardo cruzó el aire con un silbido y se clavó en el abeto con un golpe seco, tras partir en dos limpiamente la manzana”. No creo que el señor Friedrich Schiller fuera psicólogo, pero quizás mi amigo Fernando debiera opinar.


jueves, 26 de enero de 2017

La técnica perfecta

La técnica perfecta.

Por Cecilio Andrade

El pintor expresionista Jackson Pollock nos dejó frases y obras, espero que la que seleccioné sea la perfecta para dar entrada al trabajo de hoy, “para nuevas necesidades, necesitamos nuevas técnicas”. ¿Qué les parece? Esperen al final del texto para juzgar mi acierto o no, por favor.
El Sr. Pollock define perfectamente el mundo y su desarrollo ideal, lo malo es que no siempre el mundo no escucha esa partícula de sabiduría, prefiriendo seguir la pauta definida por el escritor Larry Niven, “la técnica no funciona si no se la utiliza”.
Llegaré más lejos, sacando de su contexto incluso, utilizando un texto fuera de los parámetros para los que fue redactado, buscando hacerles pensar aún a costa de ganarme las críticas de los seguidores del reconocido poeta y director de cine Pier Paolo Pasolini. “Hay que inventar nuevas técnicas que sean irreconocibles, que no se parezcan a ninguna operación precedente. Para evitar así la puerilidad y el ridículo. Hay que construirse un mundo propio, con el cual no haya comparaciones posibles. Para el cual no existan medidas de juicio anteriores. Las medidas deben ser nuevas, como la técnica. Ninguno debe entender que el autor no vale nada, que es un ser anormal, inferior, que es como un gusano que se retuerce para sobrevivir. Ninguno debe pescarlo en falta de ingenuidad. Todo debe presentarse como perfecto, basado sobre reglas desconocidas y, por lo tanto, imposibles de juzgar.” Muchos con seguridad podrán identificar individuos que siguen a rajatabla este párrafo de don Pier. Lo malo es que no siempre para lo bueno, correcto y creativo que el autor deseaba transmitir con su texto.
Personalmente prefiero seguir con una forma de ver la vida que me ha traido grandes alegrías, tanto personales como profesionales, “si no conozco una cosa, la investigaré”, y es así porque estoy convencido que “investigar es ver lo que todo el mundo ha visto, y pensar lo que nadie más ha pensado”. ¿De quien son? Dos investigadores sin los cuales el mundo de la medicina no sería tal y como hoy lo conocemos, me refiero a Louis Pasteur y el Premio Nobel en Fisiología Albert Szent-Györgyi. Creo que su opinión tiene una base firme en este asunto.
Volviendo al mundo que nos ocupa, el empleo de la violencia controlada por un bien mayor de la sociedad terminaré esta entradilla con un párrafo del Sensei Masatoshi Nakayama, “Para que las técnicas sean poderosas, rápidas, precisas y fluidamente ejecutadas, deben lanzarse desde una base fuerte y estable”. Y esa base fuerte y estable no solo es física, si no tambien mental y, permítanme esto, espiritual.

jueves, 19 de enero de 2017

¿Efectividad? ¿Precisión? ¿Bajo estrés?

¿Efectividad? ¿Precisión? ¿Bajo estrés?

Por Cecilio Andrade

Tantas cosas a tener en cuenta, tantas lecciones de mil sitios, mil autores,  mil orígenes… ¿o no son tantos?
¿Ritmo? En cualquier arte, y en cualquier ciencia, no debe ignorarse el ritmo. La desintegración es algo que le sucede a todas las cosas. Cuando se desploma un caballo, una persona o un adversario, se desmoronan del ritmo del tiempo.
¿Leer? Leer no basta, no debemos leer simplemente, ni imitar, sino que debemos tener interés por descubrir en uno mismo esas cosas, debemos saber reflexionar.
¿Camino? Darnos cuenta que si no seguimos el auténtico camino hasta el final, una pequeña maldad al principio del mismo se convierte finalmente en una gran perversión.
¿Observar? La observación y la percepción son dos cosas separadas; el ojo que observa es más fuerte, el ojo que percibe es más débil.
¿Artes marciales? Aunque sean torpes en ellas, los guerreros deben fortalecer personalmente sus propias artes marciales tanto como puedan sus propias circunstancias. Las artes marciales son la forma de vida del guerrero. La verdadera ciencia de las artes marciales significa practicarlas de tal forma que sean útiles en cualquier ocasión, y enseñarlas de tal forma que sean útiles en todos los caminos.
¿Arte de la guerra? Es imprescindible dominar los principios del arte de la guerra y aprender a permanecer como un espíritu inmutable incluso cuando estáis en el corazón de la batalla.
¿Ataque? Es esencial reforzar firmemente el ataque en el momento de cualquier pérdida de posición por parte de un adversario, para impedirle que se recupere.
¿Momento? Al distinguir las ventajas de las armas de los guerreros, descubrimos que, cualquiera que sea el arma, existe un momento y una situación en la que ésta es apropiada.
No se si les sonará toda esta recopilación de frases y aforismos, si reconocerán a su autor, si conocerán una maestría que lo hizo imbatible como espadachín y estratega. Si no es así, les recomiendo buscarlo e intentar acoplar sus enseñanzas dentro de su día a día personal y profesional, armados o no.
Pero solo es un consejo.




jueves, 12 de enero de 2017

Consejos ante un enfrentamiento

Consejos ante un enfrentamiento.

Por Cecilio Andrade.

Releyendo por… ¿cuántas llevo ya? me resulta imposible reseñar el número de veces que he repasado esa obra. En fin, volviendo a la relectura interminable, en este caso estaba repasando aleatoriamente algunos de los cientos de subrayados, en distintos colores y texturas, fruto de cada una de esas innumerables (re)lecturas.
La primera cita que me saltó a la cara fue “Cuando se resuelven los problemas antes de que surjan, ¿quién llama a esto inteligencia? Cuando hay victoria sin batalla, ¿quién habla de bravura?” Planificar, prever, analizar, estudiar, documentar, implementar y repetir el ciclo, sí, así es sin duda. La siguiente puede parecer más críptica para muchos, “Para tomar infaliblemente lo que atacas, ataca donde no haya defensa. Para mantener una defensa infaliblemente segura, defiende donde no haya ataque.” O sea, según mi modesto entender ¿será básicamente romper los esquemas del adversario, ser imprevisible, planificar esa imprevisibilidad propia y romper el ciclo OODA del adversario? Puede ser.
Obviamente a ese subrayado se le unieron dos más, íntimamente relacionados. El primero seguro que les suena a muchos de Ud´s, “Antiguamente, los guerreros expertos se hacían a sí mismos invencibles en primer lugar, y después aguardaban para descubrir la vulnerabilidad de sus adversarios. Hacerte invencible significa conocerte a ti mismo; aguardar para descubrir la vulnerabilidad del adversario significa conocer a los demás. La invencibilidad está en uno mismo, la vulnerabilidad en el adversario. Por esto, los guerreros expertos pueden ser invencibles, pero no pueden hacer que sus adversarios sean vulnerables.” El segundo quizás no tanto, aunque tras compararlos estoy seguro que comprenderán la relación tanto para un ejército como para un guerrero aislado, “Un ejército no tiene forma constante, lo mismo que el agua no tiene forma constante; se llama genio a la capacidad de obtener la victoria cambiando y adaptándose según el enemigo.” Adaptación y “autoconstrucción”, las asignaturas pendientes de tantos.
Finalmente acabé rumiando esa parte que siempre me pareció la base, el espíritu en realidad, de toda la obra, aplicable a la vida en si misma, a saber: “Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla.”
Es increible como se pueden encontrar matices y detalles nuevos y diferentes (re)leyendo según en que momento o época de la vida. Definitivamente seguiré acumulando relecturas del Gran Maestro Tzu.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Recargas. Métodos y tips

Recargas. Métodos y tips.

Por Cecilio Andrade.

Hay muchos autores a los que no tengo gran aprecio, lo cual no me impide leerlos. Siempre he pensado que de la peor de las obras que podamos leer siempre podremos sacar alguna buena lección. He leido obras de desgracias para la humanidad como son Hitler, Mao, “Che” Guevara, y por supuesto sin entrar a hablar de determinados textos religiosos de “revelación divina”. Y sí, de todos ellos saqué lecciones y conceptos, ya sean aplicables o para descartar. Un autor al que muchos idolatran como el referente de la estrategia occidental fue Karl von Clausewitz. Personalmente lo estimo como un autor más, sin llegar a la idolatría de tantos, ya que considero que su visión estratégica del combate y la guerra es totalmente parcial y muy influenciada por la moda bélica y cultural de su época, grupo social y parte del mundo donde nació y creció, tanto social como profesionalmente.
Pues bien, su obra “De la Guerra” la he releeido varias veces, subrayando cada una de esas veces aquello que en ese momento de mi vida me llamó la atención. Dos de esos subrayados son “Toda actividad militar esta relacionada, directa o indirectamente, con el combate. Es el fin por el cual un soldado es reclutado, equipado, armado y entrenado, y propósito por el cual come, duerme, bebe y marcha es, simplemente, que él debe luchar en el lugar y momento correcto”, y “El combate determina todo cuanto se refiere a las armas y los equipos, y éstos a su vez modifican la esencia del combate. En consecuencia, existe una relación recíproca entre unos y otro.” ¿Interesante? Creo que sí, aunque nada nuevo realmente, ni para su época ni para las anteriores.
Para empezar a dar pie al texto del trabajo de hoy me gustaría que recordaran lo que escribió León Tolstói en su obra “Guerra y Paz”, “Ve bien la batalla, quien algo lejos se halla”. La distancia es buena para ver fallos y errores, pero recuerden una cosa, demasiada distancia, ya sea física o personal, nos aleja de la realidad e impide ver los detalles importantes. Si anexo a esto le añadimos intereses particulares y egos que siempre fueron, son y serán personales, nos permite comprender mejor la frase insertada en “Traición a Roma” por Santiago Posteguillo, “Las batallas no se ganan si dejamos que se mezclen con asuntos personales.”
En fin, para terminar esta densa entradilla recuerden a los maestros Tzu y Bin cuando nos legaron lo siguiente, “Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después. Esta es la diferencia entre los que tienen estrategia y los que no…” Piensen que una batalla de uno o de miles solo se diferencia en números.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Ejercicio de tiro VI. Trabajando con el brazo de apoyo

Ejercicio de tiro VI. Trabajando con el brazo de apoyo.

Por Cecilio Andrade

“Acertóle en la cimera del casco guarnecido con crines de caballo, la lanza se clavó en la frente, la broncínea punta atravesó el hueso y las tinieblas cubrieron los ojos del guerrero.” Al empezar a trabajar en este texto me rondaban la cabeza las palabras del gran Homero. Despues de todo hace poco terminé un trabajo sobre la epopeya bélica por definición, “La Iliada”. Es un texto que he releeido muchas veces a lo largo de mi vida, unas veces por interés personal, otras por obligación académica. Reconozco que no siempre he sabido disfrutarlo y comprender unos versos que con los años se me han ido acercando y embelleciendo.
Leyendo “La Iliada”, a día de hoy, me doy cuenta que la guerra y el combate, no importa que sea de uno contra uno o de miles contra miles, no es simplemente una lucha de individuos contra individuos, sino un todo organizado que integran muchas partes. Claro que ni en eso soy original, el mismo Karl von Clausewitz lo repitió inumerables veces en su obra “De la Guerra”. Sin ser un gran defensor de su sobrevalorado, en mi opinión nada más, texto, reconozco su importancia y algunas grandes verdadades que esconde. Verdades que muchas veces no se aplican al punto y situación para las que el el autor las pensó y plasmó originalmente, esto último sigue siendo una opinión personal, fatuo de mi.
Los lectores asíduos a mis trabajos ya me conocen, siempre intento transmitr mucho más que los simples datos. No creo en los “simples datos”, ya que aprendí hace mucho que con ellos podemos acabar “razonando” lo que queramos. He visto como el mismo número es usado tanto por detractores como por defensores de la teoría o práctica que Ud´s quieran, y así es en la rama del saber y del conocimiento que elijan. Mi anhelo es que puedan razonar con verdaderos conocimientos, capacidades y, sobre todo, deseos de mejorar y comprender.
¿Conocen a Paulo Coelho? Como mínimo les sonará de las miles de frases extractadas  que circulan por tantas redes sociales. Frases filosóficas, humanas, ñoñas para mucha gente, ajenas a mi situación vital y entorno profesional, dirá más de un lector. Pues bien, de nuevo les repito ese aburrido argumento de que en todas partes se puede arañar conocimiento, si deseamos hacerlo y sabemos buscarlo. Don Paulo no es tan ajeno como pareciera, tan solo tiene un enfoque distinto, adaptado al mundo actual, al mundo comercial sobre todo, pero no tan distinto.
En fin, ¿y cual era la frase a la que me refería? Ya esta Herr Alzheimer haciéndome de las suyas. ¡a sí! “Él sabe que las batallas que trabó en el pasado siempre terminan por enseñar algo”. Sí, esa es, de Don Paulo, anótenla.

jueves, 15 de diciembre de 2016

¿Tirador Activo? ¿Amok? ¿Más lenguaje técnico?

¿Tirador Activo? ¿Amok? ¿Más lenguaje técnico?

Por Cecilio Andrade.

Acabo de leer una de las obras de Ernest Hemingway. Seguro que muchos opinarán que es alguien bastante alejado de mi “supuesto” perfil literario para poder emplearlo en trabajos referentes a la seguridad y el uso de armas. El gran premio Nobel en Literatura y pacifista, sobre todo tras pasar por la Guerra Civil Española en las filas de las Brigadas Internacionales, no me dice mucho normalmente, lo que con más seguridad aún hará que mucha gente se lleve las manos a la cabeza por esta herejía. “¿Cómo puede no gustarle?” Pues no, no es mi literato favorito, por más que aun así reconozca su genialidad como “juntaletras” divino, “lo cortés no quita lo … sincero”. Bueno, regresando a la entradilla de este trabajo, en mis recientes lecturas encontré, y marqué varias frases geniales. ¿Ven? Guste o no el origen siempre se aprende… si se quiere aprender, por supuesto. Lo cierto, lo crean o no, es que aprender acaba siendo adictivo.
Una de los primeros “rayajos” que le realicé al texto fue “Todo lo verdaderamente malvado empieza por algo inocente”. Aplíquenlo al tema del presente trabajo y verán que bien se acomoda. En realidad a infinidad de cuestiones más, pero hoy toca lo que toca. Otra más “El valor es gracia bajo presión”. Esta en particular me dejó pensativo durante largo rato. Porque de una forma u otra es la pura verdad. No entendí “gracia” como broma o chiste, tampoco como regalo, ni tampoco como virtud, ni casi ninguna de las más de veinte definiciones que la Real Academia le asigna. Pero dos en particular me parecieron perfectas, “elegancia, armonía y desenvoltura de los movimientos de una persona o un animal” y “habilidad natural para hacer bien ciertas cosas”. Ciertamente ir en contra de los más básicos instintos animales para proteger a personas desconocidas, que en circunstancias normales nos mirarán despreciativas por encima del hombro, requiere elegancia, armonía, desenvoltura y habilidad natural para hacer bien ciertas cosas. Sin duda alguna se requiere gracia en el valor.
La siguiente me encantó por lo que siempre les recomiendo, movimiento es vida, ¿lo recuerdan? Moverse para luchar, moverse para vivir, moverse para disparar, moverse para que no nos “paren”, mover el cuerpo, mover la mente. Hemingway lo borda con “nunca confundas movimiento con acción”. Sin duda hay movimientos y convulsiones, y para sobrevivir se necesita saber moverse y como hacerlo. Raras veces una convulsión ha salvado una vida.
Espero sepa como mover mi musa para interesarles con este aburrido tema “no táctico”.

Antes de comenzar consideren un aviso, no hablaré de acciones policiales, tácticas, operativas ni nada similar. Periodistas inconscientes y políticos oportunistas ya se encargan de desvelar como trabajan estos sacrificados compañeros, haciendo cada vez más difícil su trabajo, y más fácil el de los desgraciados que dan pie al presente texto. No voy a dificultar, más de lo que ya lo hacen estos dos colectivos en particular, la labor, y sacrificio, de todos los compañeros operativos. Si buscan eso mejor vayan a otros enlaces más tactical-cool, sin duda alguna mi trabajo les aburrirá.
Dicho lo anterior pasemos a la soporífera cuestión, comenzando con un poco de Historia y antecedentes de este aparentemente tan “moderno” evento.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Ejercicio de Tiro V. Control del disparador

Ejercicio de Tiro V. Control del disparador.

Por Cecilio Andrade

Imaginen el caso, dos grandes sabios de la antigüedad, Anaxágoras y Aristóteles, con opiniones totalmente opuestas sobre algo con lo que todo ser humano, salvo desgracias, nace ¿Que creen que es? No se compliquen, es la “simple” y común mano, si, la mano humana. El primero pensaba que por ella que el hombre se había convertido en el más inteligente de los seres vivos. Aristóteles discrepaba de ello, opinando que por ser el más inteligente de los seres vivos poseía sus manos. Como podemos ver, el ser humano se ha ocupado de la mano desde la más remota antigüedad. Es obvia su evolución linguistica desde el término en latín “manus”, y este a su vez del mismo idioma “manipuluslo" que nos deja que el ser humano es "aquel que tiene manos para manipular". En este sentido las manos se convierten en los instrumentos definidos por Aristóteles como "antecedente de todos los instrumentos productivos", en esencia órganos de investigación y manipulación.
Después del cerebro, la mano es el tesoro más grande del hombre y a ella se debe el desarrollo de todo trabajo. Es a su vez un órgano de expresión así como un órgano especial de los sentidos. Las ideas están ligadas a las sensaciones y acciones de las manos no solo en las actividades fundamentales concernientes a protección, comida, combate y perpetuación, sino en la creación, tal como construir, dibujar, modelar y hasta pensar. Es sorprendente que hasta el momento, el enorme papel de la mano en el proceso de evolución de las especies hasta la civilización humana, no ha sido divulgado lo suficiente, limitandose al círculo del debate filosófico, médico y poco más. Muy pocos especialistas y profesionales se dan cuenta la importancia fundamental en la jerarquía de los valores humanos. La mano es la prolongación del cerebro y, contrariamente a lo normalmente asumido, gracias a la mano, el cerebro humano ha sido capaz de desarrollarse.
La Paleontología ha demostrado que el cerebro de nuestros ancestros incrementó progresivamente su volumen y peso a través de millones de evolución. La inusual capacidad del cerebro humano ha definido la importancia de las áreas motoras y sensoriales de la mano, demostrado por la extensa área que ocupan en la corteza cerebral. La mano no solo es capaz de recibir sino también de brindar.
Consideren la frase de la escultora Louise Bourgeois “No soy lo que soy, soy lo que hago con mis manos”, y aplíquenla al trabajo que nos ocupa, el empleo de armas con el máximo rigor técnico, operativo, legal, ético y, nunca lo olviden, moral.

Lo prometido es deuda, la semana pasada les aburrí con la parte teórica del control del dedo respecto al disparador, hoy desarrollaré un ejercicio aplicado de tres formas aparentemente muy diferentes, pero ya me conocen, las apariencias engañan, y las mías muchos más dirán algunos y algunas.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Teoría sobre el control del disparador

Teoría sobre el control del disparador.

Por Cecilio Andrade

Leonardo da Vinci nos legó tanto que resulta casi imposible encontrar un campo del saber donde no podamos encontrar alguna enseñanza. “El placer más noble es el júbilo de comprender”, es una de sus máximas que podemos aplicar a la vida, en cualquiera de sus ámbitos. Que fácil es encadenar a Leonardo con Horacio cuando nos dice “Gobierna tu mente, o ella te gobernará a ti”. Y a Goethe “Las experiencias nos muestran tal como somos, nos hacen ver nuestros propios defectos”.  Necesitamos comprender para actuar, aprender para comprender, experimentar para aprender, actuar para experimentar. Y en todo ello necesitamos ritmo.
El ritmo está en todo, insisto, la vida es ritmo, y no hablo de bailar ni música, despues de todo tengo dos pies izquierdos para el baile, y un oido que no pasa de discernir entre un “do” y un disparo de AK47. La importancia del ritmo nos lo reclacan grandes expertos de todos los campos.  Fritz Lang, el gran director de “Metrópolis”, entre otras obras meritorias, “Cada película tiene una especie de ritmo que sólo el director puede darle. Tiene que ser como el capitán de un barco”. El intelectual argentino Julio Cortazar en su “Bestiario”, “Las costumbres, André, son formas concretas del ritmo, son la cuota de ritmo que nos ayuda a vivir”. Un novelista como Jerzy Kosinski “Lo único importante era seguir su propio ritmo, como las plantas en su crecimiento”. Incluso una autora moderna de literatura juvenil como Jandy Nelson nos dejó “Encuentra el ritmo y no lo dejes escapar”.
El ritmo es tan importante en la supervivencia de un profesional armado como en la de un empresario. ¿No lo creen? Tan solo recuerden que los maestros (Tzu) Sun, tanto Sun Wu como su descendiente Sun Bin, son utilizados tanto por estrategas y tácticos como por grandes ejecutivos. Jack Welch, escritor y empresario de éxito, escribió “Cuando el ritmo de cambios dentro de la empresa es superado por el ritmo de cambios fuera, el final está cerca.” ¿Pueden aplicarlo al combate? Seguro que sí.
Pero déjenme regresar a terrenos más firmes, para mi al menos. Miyamoto Musashi sabe poner, como siempre, la guinda perfecta, a todas las citas anteriores, cuando nos dice “En cualquier arte y en cualquier ciencia no debe ignorarse el ritmo”, y lo reconfirma “La desintegración es algo que le sucede a todas las cosas. Cuando se desploma un caballo, una persona o un adversario, se desmoronan del ritmo del tiempo”.
En fin… ¿buscamos ese ritmo?

jueves, 17 de noviembre de 2016

Estado de alerta & manejo de crisis

Estado de alerta & manejo de crisis.

Por Cecilio Andrade.

Crisis (del latín crisis, a su vez del griego κρίσις) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura, física, organizativa o comportamental. Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas. Si los cambios son profundos, súbitos, violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales van más allá de una crisis.
Las crisis pueden designar un cambio traumático en la vida, salud o situación social de una persona. La RAE define “crisis” como:.
1. 
Situación grave y decisiva que pone en peligro el desarrollo de un asunto o un proceso.
2. 
Situación difícil de una persona o una cosa.

Rebajando un poco el nivel académico con el que he empezado este trabajo, respecto a esta cuestión tan importante con la que estamos obligados a trabajar, y por lo tanto a considerar en nuestros entrenamientos, existe una máxima samurai que concreta perfectamente el grado de alerta al que un profesional armado, o legítimo usuario, ha de someterse siempre: “el samurai desde que sale por la puerta de su casa, hasta que regresa a ella, actúa como si estuviera a la vista de algún enemigo”. No se trata de fomentar la paranoia desde mis textos, pero… los paranoicos también sufren riesgos. 

De una forma un poco más mundana, cualquier persona reconoce que el peligro está continuamente ahí. Es imposible trabajar de forma continuada con un grado elevado de alerta pues agota y hace perder la concentración, y con ello la alerta que buscamos. Esa es la razón por la que se debe trabajar con un nivel moderado y asumible, pero siempre con la predisposición para elevarlo.
Simplemente es saber reconocer el “estado de alerta” en el que debemos estar… por cierto ¿lo sabemos?




jueves, 10 de noviembre de 2016

Las armas requieren espíritu como las letras




Las armas requieren espíritu como las letras.

Por Cecilio Andrade.

Pues si, en la frase que me he atrevido a usar como título, el gran soldado de infantería que fue D. Miguel de Cervantes Saavedra nos regala una gran, aunque poco o nada reconocida, verdad; sin un espiritu correcto portar y emplear armas tan solo nos define como simples y despreciables inconscientes, cuando no alguna cosa peor, si cabe.

Mahatma Gandhi nos legó otra frase más, extraida de la milenaria filosofía de la cultura en la cual creció, “Vive como si fueses a morir mañana. Aprende como si fueses a vivir para siempre”. ¿La conocían? ¿La aplican? En mi caso lo intento, con mayor o menor acierto, sobre todo esta última década de mi vida. Antes de eso mi ego me ha generado tan malas jugadas como a casi todos, o al menos eso deseo, no ser el único idiota que se considera así por ese ego, y sobre todo esperando poder mantenerlo siempre con las riendas bien tensas.
Volviendo a la razón de este trabajo, y su entradilla específica, Thomas Huxley comentó que debíamos “Intentar aprender algo sobre todo y todo sobre algo”. Comentario que en gran forma secundó Vernon Howard, “Camina siempre por la vida como si tuvieses algo nuevo que aprender y lo harás”. Y para mi al menos de eso se trata vivir, en cualquier profesión que nosotros o la vida nos haya colocado. Despues de todo ”La vida es una experiencia de aprendizaje, solo si aprendes”. ¿Conocen a Yogi Berra?

Ahora bien, cuando la profesión que ocupa su vida es una de esas en las que el deber le hace correr hacia el peligro en lugar de huir de él, como el 99% de los mortales en su “sano juicio” hacen, si su decisión es arriesgar su vida para salvaguardar la de otros, normalmente desconocidos, ¿debemos simplemente dejarnos llevar?, o, por lo contrario ¿debemos buscar aprender lo máximo posible de todo lo relacionado, directa o indirectamente, con esa noble labor? No contestaré más allá de la frase que me inculcaron hace tantos años al vestir mi primer uniforme con hojas de roble y machete en el pecho, “se parco en palabras y que los hechos hablen por ti”.
Veamos si lo que pretendo transmitir puedo lograrlo con una mínima coherencia, despues de todo “Un hombre sabio puede aprender más de una cuestión necia que un necio de una cuestión sabia”, espero que Bruce Lee no se revuelva en la tumba con mi necedad.

jueves, 3 de noviembre de 2016

¿Cubiertas? ¿Abrigos? ¿Parapetos?

¿Cubiertas? ¿Abrigos? ¿Parapetos?

Por Cecilio Andrade.

Tras tantos años dando vueltas por Iberoamérica, visitando todos los bellos paises que la componen, por trabajo casi siempre, muy pocas por placer puramente, procurando siempre sacarle el máximo de este en cada minuto, confirmo una frase que leí hace muchos años. Irónica, sarcástica, como es tan común en mi, pensarán muchos, pero ciertamente real, “paises separados por un idioma común”. Seguro la habrán oido infinidad de veces.
Y como no podría ser de otra forma, en el mundo del uso de las armas, de tácticas y principios operativos, de escuelas y estilos, de maestros, maestrillos y maestrazgos, el efecto se multiplica. “Cada maestrillo tiene su librillo”, dice el “sabio” saber popular, y ciertamente es así, pero aquí más que librillos tenemos trípticos, comics y tebeos, por no rebajarme a decir tiras cómicas.
La cantidad de definiciones y términos para nombrar cuestiones simples, que muchas veces han sido definidas desde la más remota antigüedad, roza lo absurdo cuando no lo puramente egocéntrico. No creo que esté diciendo nada nuevo para nadie.
Para que vean que lo que comento no es nada nuevo ni moderno, hace más de 3500 años en la antigua India se escribió un texto, el Rig Vedas. Una de las muchísimas verdades que podemos leer en el vetusto texto citado es la que sigue, “la verdad es una, pero los sabios le adjudican diversos nombres”. Ciertamente la razón real de dicha frase no fue en referencia a lo que ocupa mis trabajos habitualmente, si no a cuestiones más espirituales, divinas y humanas, pero no puedo evitar pensar en ella de todas formas.
El texto de hoy será más sencillo y práctico que todo esa filosofía tan habitual en mi últimamente. Hará referencia a dos cuestiones que todos conocemos, aunque pocas veces se piense en ellas, y gran parte de las veces obviemos en nuestro trabajo y entrenamiento.
 Quizás no debí empezar con una entradilla tán … ¿melodramática? Pero de alguna forma debo despertar su interés. ¿No?


jueves, 27 de octubre de 2016

¡Emergencia! Planificación profesional

¡Emergencia! Planificación profesional.

Por Cecilio Andrade.

“No importa lo buenos que sean planificando, la presión jamás se irá. Así que no luchen contra ella. Motívense con esta para hacerlo de la mejor forma posible”. Si no me creen a mi háganlo con  Benjamín Carson, la cita es suya. Como pudieron leer en un artículo reciente, y en casi todos mis comentarios y trabajos, abogo siempre por hacer caso de un viejo soldado de Infantería como fue Don Miguel de Cervantes cuando nos dice “El hombre que se prepara, tiene media batalla ganada”. Sin duda muy en la línea de SunTzu entre otros.
Muchos, por otro lado, prefieren malinterpretar frases de, igualmente, grandes hombres. Dos muy repetidas son: “Ningún Plan, por bueno que sea, resiste su primer contacto con el enemigo” y/o “Cuando lleguemos a ese río, hablaremos de ese puente” del Mariscal de Campo Helmuth Carl Bernard von Moltke “El Viejo” y Cayo Julio César, respectivamente. Si ellos, supuestamente, abogaron en contra de planificar ¿porque empeñarnos en lo contrario? De lo que que se “olvidan” habitualmente es de una pequeña “nimiedad”, tanto “El Viejo” como el “Julio” fueron planificadores detallistas, minuciosos y esmerados, no se confundan con un equivocado y mal extrapolado contexto de muchas autores posteriores. Sus logros y éxitos se basaron en dos principios de planificación, "La planificación a largo plazo no se ocupa de las decisiones futuras sino del futuro con las decisiones actuales" y "Una planificación meticulosa permitirá que todo lo que un hombre haga aparezca como espontáneo”. Peter Drucker y Mark Caine respectivamente.
Antes de seguir leyendo el presente trabajo repasen el precedente sobre planificación, “”Fallar en planificar es planificar el fallo” (http://cecilioandrade.blogspot.com/2016/08/fallar-en-planificar-es-planificar-el.html ), con ello podremos sentar las bases de la razón del texto que sigue.