sábado, 17 de octubre de 2026

Short 1 con Tomás Luján.... Los disparos de los profesionales armados.

Short 1 con Tomás Luján.... Los disparos de los profesionales armados.



En el ámbito del uso profesional de la fuerza y la doctrina táctica, el concepto de "disparar a matar" no existe formalmente, sino que se define técnicamente como "disparar a detener la amenaza" o "neutralizar la agresión".

Un verdadero profesional armado —sea miembro de las fuerzas policiales, militares o un civil debidamente capacitado— actúa bajo estrictos principios legales, éticos y biomédicos cuando se ve obligado a emplear su arma de fuego para proteger su vida o la de terceros.

1. El Objetivo Táctico: Detener, No Asesinar.

La premisa fundamental de un profesional es que el arma se utiliza únicamente para hacer cesar una agresión inminente y letal, nunca como una ejecución.

• Incapacidad inmediata: Ante un peligro de muerte, el único objetivo es que el agresor deje de ser una amenaza en la menor cantidad de segundos posible.

• Zonas de detención: Médica y tácticamente, se entrena para disparar al "centro de masa" (el torso). Esto no se hace con el fin intrínseco de causar la muerte, sino porque representa la superficie más grande y predecible para asegurar el impacto bajo una situación de estrés extremo, minimizando fallos que pongan en riesgo a inocentes por balas perdidas. El torso alberga los órganos vitales y el sistema circulatorio mayor; por ende, es la zona más efectiva para lograr la incapacitación fisiológica.
2. El Mito de "Disparar a un Brazo o Pierna"

En la cultura popular se suele sugerir que un profesional debería disparar a las extremidades para herir sin matar. En la práctica real, esto es rechazado por la doctrina táctica debido a:
• Falta de precisión bajo estrés: En una situación de vida o muerte, los niveles de adrenalina degradan las habilidades motoras finas. Acertar a una extremidad en movimiento es sumamente difícil. • Ineficacia: Un impacto en una pierna o brazo rara vez detiene instantáneamente a un atacante decidido, bajo los efectos de drogas o con un arma de fuego.
• Letalidad oculta: Las extremidades contienen arterias mayores (como la femoral). Un disparo allí puede causar que el agresor se desangre y muera en pocos minutos, por lo que tampoco garantiza preservar la vida.
Continua en el short 2...

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