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martes, 24 de febrero de 2026

Presentación de las obras de dos viejos soldados y una retroalimentación al ego del escritor.

Presentación de las obras de dos viejos soldados y una retroalimentación al ego del escritor.

El pasado viernes 20 de febrero, en Zizur Mayor, en el último reino de Iruña, Navarra para la mayoría, se presentaron las dos últimas obras de dos viejos soldados en una conversación íntima sobre las imágenes y las preguntas que atraviesan la mente de quienes defienden la última línea entre la barbarie y la razón, con preguntas del moderador,  que llevó su lectura personal de las obras, los fragmentos de su interpretación a un espacio para la reflexión conjunta.



Trajo el moderador preguntas como...


¿Qué nos enseñan las herramientas de la guerra sobre lo que somos?


Y con sus silencios a reflexiones con las que hablamos de lo que nos sostiene y de lo que nos transforma como defensores de una sociedad adormecida e indefensa.


Gracias Xabi, presidente de PTPol y defensor del muro de servir y proteger.


Gracias a José Ángel Soguero por su “Force on Force. La tumba del ego”… búsquenlo en Amazon... no les decepcionará.


En "Meditaciones de Hoplología I" reúno textos que exploran la tensión entre defensa y vulnerabilidad, disciplina y emoción, memoria y horizonte.


No es un manual ni una apología, es una búsqueda silenciosa, una insistencia por nombrar lo que late bajo el pulso del conflicto.


Si le interesan las preguntas profundas sobre la condición humana, con este libro intento  ofrecer paisajes para detenerle y pensar.


"Meditaciones de Hoplología I" es mi viaje íntimo por la forma en el que las armas, el coraje y el miedo modelan nuestra humanidad.


Pensamientos, investigaciones y reflexiones que preguntan, que mueven a pensar, que invitan a mirar más allá del ruido, sobre el miedo que heredamos, la fuerza que elegimos, y las huellas que dejamos en los otros.


Cada texto aquí es una pequeña vigilia, donde hay imágenes de hierro y barro, de manos que sostienen y de manos que sueltan; hay recuerdos que pesan y gestos que liberan.

Con este libro no busco respuestas contundentes, sino abrir espacios de duda y curiosidad.


Hablo de disciplina y de pasión, de memoria y de futuro.


Es, sobre todo, una invitación a leer el lado humano detrás de las herramientas, a escuchar las historias que las armas silenciaron o que el tiempo cubrió con polvo. 

Para quien se atreve a mirar, cada página busca ofrecer un espejo y una puerta.


“Meditaciones de Hoplologia I.

La Ciencia del Profesional Armado del Siglo XXI”.


Enlace a Amazon: 

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“Force on Force.

La tumba del ego”


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Post scriptum.


No puedo evitarlo, dudé por días pero al final sucumbí a mi ego.


Retroalimentación de mi libro desde la mente y el corazón de un gran profesional, grandísima persona, e inmejorable amigo.


“Las Meditaciones de Cecilio Andrade.


Por Juan Sepúlveda.


Supongo que hay áreas del saber humano, sobre todo en el terreno teórico, en donde la adquisición y sistematización de nuevos conocimientos se puede lograr frente a un teclado, a un cuaderno de notas o discutiendo frente a una pizarra.


Me imagino que algo así puede suceder en algunas ramas de la filosofía, en la matemática pura y en algunos otros terrenos similares. Y me quedo en la suposición porque soy completamente ignorante de eso.


Lo que sí sabemos es que, en otras áreas de conocimiento, la teoría se construye después, y a veces muchísimo después de la práctica. Por ejemplo, la arquitectura la inventamos miles de años después de que el primer humano se aburrió de vivir en la misma cueva que sus suegros, juntó unos palos y ramas para construir un refugio temporal donde cobijarse junto a su familia de la lluvia y del frío.


También sabemos que la primera escuela de medicina surgió muchísimo después de que algunos humanos, y sobre todo humanas, aprendieran que había hierbas, semillas y resinas que podían aliviar o empeorar algunas dolencias de sus familias, y que compartieron ese saber con alguno de sus descendientes. 


En esas y muchas otras ciencias y artes ligadas a la práctica, muy poco se puede lograr frente a un cuaderno de notas o en un aula, sin tener una base práctica. Los aviones tienen que volar, las casas tienen que sostenerse, los brebajes tienen que curar y todo, o casi todo, debe servir para una función antes de que otro humano con tiempo de sobra se ponga a teorizar sobre cómo, por qué y cuándo sirve, o por qué no lo hace.


De manera similar, nuestros antepasados se han agredido, con o sin armas, desde la noche de los tiempos. Como en otras especies, la cacería, la defensa, la agresión y, por lo tanto, la guerra que, aunque primitiva, no es más que la expresión social de esas conductas, nacieron mucho antes de que alguien se diera a la tarea de sistematizar su aprendizaje y transmisión, lo cual requiere un grado, aunque sea mínimo, de capacidad analítica de las técnicas, procedimientos, equipos y armas.


Sabemos que la guerra ha contado con varios, algunos muy buenos, historiadores y estudiosos. Entre quienes han registrado hechos militares notables en la historia no se puede dejar de lado a Julio César y sus Comentarios de las Guerras de las Galias. En el terreno artístico-literario, la épica tiene entre sus fuentes principales la narración de hechos bélicos o las hazañas de héroes mitológicos o personas reales en conflictos verdaderos, y a veces mezclas de ambos, como en La Ilíada, y estoy seguro de que siempre lamentaremos que ni Sócrates ni Platón, ambos experimentados soldados, no hayan desarrollado el tema en sus diálogos. Mi desconocimiento aún mayor del mundo oriental y otras culturas me impide referirme a ellas, aparte del tantas veces citado Arte de la Guerra de Sun Tsu, quien sistematizó sus conocimientos sobre estrategia militar y política hace más de dos mil años.


Sin embargo, este libro que escribió el Maestro Cecilio Andrade no habla de la historia de las guerras, de estrategia y mucho menos trata de ensalzar las hazañas de héroes reales o mitológicos. Hoplología, según me sentí obligado a averiguar, es, desde hace cosa de un siglo y algo, la sistematización del conocimiento de la conducta, las tácticas, el equipamiento y el uso que hacen de las armas los seres humanos en situaciones de defensa o de combate.


Y eso es lo que Cecilio hace aquí, no desde la perspectiva del académico que, encerrado en un aula, consultorio o laboratorio, trata de extraer de las experiencias ajenas, las piezas con que irá armando el edificio estructural de una teoría que explique y ordene esos pedazos de realidad, y, si tiene éxito, extraer de ellas algunas reglas que tengan la ansiada validez universal, si es que eso existe.


Al contrario, él acomete esta tarea intelectual desde la perspectiva de quien estuvo, vio e hizo lo que pretende descomponer, analizar y sistematizar. Porque antes de ser teórico, Cecilio fue un guerrero, no se formó profesionalmente como filósofo o teórico de la violencia humana, sus causas, formas y consecuencias, sino que, como tantos otros jóvenes en edad similar, pasó por un instituto militar en donde, nos imaginamos, tuvo que aprender primero a obedecer y a no hacer demasiadas preguntas como las que nos venimos haciendo hace rato.


De la misma manera que, en otras ciencias y artes ligadas a la práctica, los humanos las aprendemos haciéndolas y no leyendo sobre ellas, Cecilio probablemente no tuvo la inquietud, la ocasión ni mucho menos el tiempo de hacerse las preguntas que lo han llevado a escribir esta obra hasta mucho más tarde, cuando su excelencia en la profesión militar le hubieron ganado el respeto de subordinados, sus pares y también sus superiores.


Y también después de haber emprendido de una manera sistemática su formación académica y humanística en las ciencias de la historia, poniendo en eso toda su disciplina intelectual, su perseverancia y espíritu analítico. 


Y por eso esta obra que nos entrega, para que, si queremos aprovecharla, podamos enriquecernos y crecer con sus enseñanzas y ejemplo, ha requerido de su parte dos tipos de coraje, de bravura o como se diga en las costas mediterráneas; de un lado, de la valentía física para necesitó para enfrentar el peligro muchas veces en su vida de soldado profesional, sin la cual no hubiera acumulado su amplia experiencia internacional, y del otro, de la valentía intelectual necesaria para expresar sus conceptos como él los vio, arriesgándose a decir cosas incómodas, a desenmascarar vicios encarnados entre algunos que se llaman sus colegas y a proponer rutas y caminos nuevos, sin otra intención que el perfeccionamiento y superación de sus lectores.


Pero todo esto no lo va destilando Cecilio como una tesis de grado que solo leerán quienes la califiquen o deseen antagonizarla, sino en un estilo de día a día, con mucha llaneza y yendo de una vez al grano, como el tema lo requiere.

Así que, si usted espera transcurrir por estas líneas y capítulos con la suavidad de un crucero de lujo, al cual solo llega un lejano zumbido de motor y una leve brisa marina, mejor piénselo, porque cada uno de los artículos/ensayos de Cecilio se nos presenta como una escaramuza corta y sangrienta, en donde hay unas ideas viejas que nos estorban, unas herramientas de análisis basadas en la realidad y, después de unas páginas, salimos, si no más sabidos, por lo menos con más inquietudes que antes del encuentro.


Y después de ese asalto, viene el siguiente, y así. 


Yo no descansé un segundo leyendo Meditaciones sobre Hoplología; algunas ideas me hicieron fruncir el ceño, otras me dejaron pensando, un par de veces dejé el libro al lado para practicar una técnica, o para rumiar alguna idea que no me calzaba en mi ordenamiento mental. 


Y cuando finalmente lo dejé, ya leído, supe que este libro había cumplido con el primer requisito que debe cumplir toda obra de estudio serio: quien terminó de leerlo no era el mismo ser humano que lo abrió por primera vez. 


Gracias Maestro.”



Gracias a ti Juan, por tu tiempo, por tu análisis, por tu comprensión del objetivo, por tu aprecio… por todo y por tanto.


Gracias amigo mío. 


Cuídate y cuida de los tuyos en las tierras de Nueva España.



domingo, 21 de diciembre de 2025

Permítanme la introducción a mi nuevo libro ... "Meditaciones de Hoplología I".

Permítanme la introducción a mi nuevo libro ... "Meditaciones de Hoplología I".

Sobre mi propia estupidez vs crecimiento personal…

Por Cecilio Andrade.

“Equivocarse es humano,

ocultar los errores una estupidez,

no aprender de ellos…

¡Imperdonable!”.

Liam Donaldson.



Más bien una larga confesión y justificación.

Debo comenzar confesando y reconociendo muchas cosas. Tengan paciencia… un poco nada más.

Reconozco que he ido dejando aparcado el proyecto de volver a publicar por mi propia estupidez, y no por un único factor, en mi caso hablo de una estupidez multifacética.

Permítanme que me explique y verán como me dan la razón.

Estupidez fue cuando me dejé engatusar por una editorial para publicar mi último libro, “Principios del adiestramiento táctico”, por el que no recibí beneficio material alguno por el tiempo robado a mi familia. A mi mismo no me quitó nada ya que comunicar y transmitir es mi razón de vivir.

Estupidez cuando no me di cuenta que pese a la estafa material, el pago interno fue, y es, mayúsculo ya que libro fue un éxito llegando a tantos profesionales, países, continentes e idiomas, propiciando en muchos un cambio de paradigmas obsoletos anclados en el ponzoñoso “siempre lo hemos hecho así”.

Estupidez cuando decidí no publicar enfocándome “tan solo” en artículos, conferencias y cursos. Todo ello importantísimo y fundamental, no me cabe duda alguna de ello, después de todo tenemos la obligación de trasmitir para que los que nos siguen no empiecen de cero, sino desde donde nosotros hemos logrado llegar. Pese a lo cual la limitación de alcances y mantenimiento del saber se vio muy mermada.

Estupidez cuando alumnos, condiscípulos, compañeros, amigos, hermanos de armas y familia me insistían a publicar y les contestaba con vaguedades y excusas… por favor disculpadme si podéis.

Estupidez en… estoy seguro que en muchos más aspectos, pero no quiero aburrirles ya desde la introducción.

Lo peor es que he motivado y empujado a que todo el que veía capaz de ello y con algo que transmitir a que escribiera y publicara.

Ya ven Uds…  

“Se aprende más de los fracasos que de los éxitos.

No dejes que esto te detenga.

El fracaso te hace más fuerte”.

Denzel Washington.



Sobre este proyecto.

Mi buen amigo, mi prologuista, hermano y maestro de armas en toda su acepción de ambos conceptos, ha escrito magníficas obras históricas. Con una documentación exquisita y profunda, que unió a una pluma inspirada, logra calar profundo para darnos una lectura motivadora y adictiva en sus Valores.

Su última obra, “El barro de las botas”, es una recopilación de todos los relatos que fue escribiendo, acumulando y publicando en redes a lo largo de los años. Si no lo han leído busquen, no les defraudará lo más mínimo, al menos si lo analizo desde el punto de vista de que han escogido este libro del amplio repertorio actual. Si se han interesado en mi ensayo la obra de José Ángel se que será de su agrado.

En fin… tras rumiar un deseo larvado  de sacar todo lo que tenía almacenado en forma de artículos varios y ensayos completos, tras reconocer tanta de esa estupidez propia, decidí hacer algo a modo de prueba de campo… en lugar de relatos, que también tengo en recámara, voy a probar con recopilar los artículos, ordenarlos de forma más o menos creativa por temas y… veamos que resulta de salir a la bibliográfica palestra.

De ahí nació este primer tomo de “Meditaciones de Hoplología”, un mucho de estupidez, un poco de vergüenza por ello, una pizca de respeto a todos los que me empujan desde hace años y… un deseo profundo e irrefrenable de trasmitir y aportar, de buscar dejar un mundo unos milímetros mejor, o al menos más informado, que el que me encontré al llegar a él.

Pues ya ven… casi nada, ¿verdad?

La redacción de los capítulos son prácticamente tal cual se publicaron en su momento en formato de artículos en redes y revistas profesionales de todo el mundo, tanto en modo virtual como en “analógico”, en papel, así como conferencias y clases llevadas a formatos de lectura.

Únicamente he hecho mínimas adaptaciones para una configuración tipo libro y hacerlo menos repetitivo con frases y clichés personales, que por más descriptivos sean en artículos y charlas, no encajan una y otra vez en un ensayo de estas características, por más recopilatorio que sea.

El orden por temas reconozco que con seguridad les generará dudas y diferencias de opinión, pero el motivo es solo culpa mía.

Tengo la necesidad de integrar el inmenso cúmulo, aunque para ser más correcto prefiero decir el universo del combate y trabajo con armas, en un conjunto integral e integrado de saberes, ciencias, técnicas y experiencias.

En todos mis textos podrán encontrar nociones de Psicología, Filosofía, Antropología, Neurología, Historia, tecnología, biomecánica, Medicina, Sociología, … podría seguir hasta aburrirles más aún.

Resumiendo, resulta imposible para mi organizarlos por temas puros y centrados en base a las ciencias principales que analizo por capítulo, por lo que he optado por hacerlo a groso modo. 

Seguro que encontrarán muchos defectos en mi clasificación personal … pero no he sabido hacerlo mejor.

Tras la recopilación de todos los artículos publicados me encontré otro “problemón”… son miles.

Publicar un vademécum de esa envergadura es imposible, infumable e ilegible.

Realice una selección de 150 representativos que en muchos casos son la suma de dos o más artículos y notas cortas.

Aun así la suma de paginas ronda las 2000… sigue siendo intratable.

Decidí finalmente dividir en base a los temas principales que ya les he comentado, generando bloques de algo más de 400 paginas… si son muchas ud.s me dirán con este primero volumen, el de prueba y ensayo, y si la valoración es exitosa lo modificaré para el o los siguientes.

Lo cual me lleva a pedirles que si tienen a bien me hagan llegar sus retroalimentaciones, como siempre pido tras conferencias y cursos, para que me ayuden a mejorar y aprender de Uds.


“La dirección de la educación determina la vida futura”.

Platón.

¿Filósofo táctico y Hoplólogo?

Otra cuestión es lo que hace referencia a lo de hoplólogo, la etiqueta de Honor que me impuso otro de mis amigos y hermano de armas, Ernesto Pérez Vera, junto la de filosofo táctico, todo hay que decirlo.

En su momento etiqueta a día de hoy profesión y dedicación, vocación que hasta ese momento no supe nombrar. 

Gracias Ernesto.

La Hoplología tal y como la concibo no es únicamente el estudio de las armas o de las técnicas de combate, es una vía de conocimiento sobre la condición humana. 

Con cada herramienta concebida para el enfrentamiento, con cada gesto técnico o respuesta instintiva, se revela una parte esencial de lo que somos como especie.

Este libro nace de esa mirada, fruto de años de estudio, investigación, docencia y práctica dedicada al análisis integral del combate, entendido como fenómeno antropológico, histórico, social, biológico, psicológico y filosófico.

En estas páginas intento hacer confluir disciplinas que, a primera vista, podrían parecer dispares, hablo de la fisiología y la neurología del movimiento; de la antropología del guerrero, la historia militar y su relación con la cultura y la sociedad; la filosofía de la acción y la psicología del enfrentamiento armado. 

Sin embargo deseo mostrar, necesito ser capaz de trasmitirles, que todas ellas se entrelazan en un mismo propósito, comprender el acto de combatir no solo como técnica o táctica, sino como expresión profunda de adaptación, pensamiento y supervivencia.

La Hoplología, en su sentido más amplio, nos obliga a mirar más allá de la superficie del arma y del gesto marcial.

Nos invita a descifrar los mecanismos mentales que rigen todas las respuestas ante  la amenaza, los condicionantes sociales que moldean a los combatientes y las tradiciones que, a lo largo de la Historia, nos han dado la forma a la idea del “guerrero”.

En este sentido, esta serie, “Meditaciones de Hoplología”, no pretende ofrecer respuestas cerradas, sino abrir caminos de reflexión.

El lector encontrará aquí una serie de ensayos donde el adiestramiento táctico se analiza con el mismo rigor que las estructuras neurológicas del estrés o las transformaciones culturales del combate.

Cada capítulo es una meditación sobre el vínculo entre la técnica y la mente, entre la herramienta y la intención, entre la Historia y el presente… y el posible futuro.

Porque entender el combate es, en último término, entendernos a nosotros mismos, a nuestras limitaciones, a nuestra capacidad de adaptación y al eterno diálogo entre razón y violencia que acompaña a la humanidad desde sus orígenes.

Para finalizar una reflexión sobre mis confesiones del principio de esta introducción y mis intenciones con lo que les intento transmitir.


“No es que tengamos poco tiempo,

sino que perdemos mucho”.

Séneca.

Sobre errores y egos.

Además de lo ya confesado mucho de lo que leerán en los  capítulos que forman este primer volumen, y los que seguirán si les parece bien a Uds., parte de errores personales y observados.

Graves o no. propios o ajenos, de práctica o de concepto, no importa, fueron, son y serán mis errores.

Ahora aprendan de ellos y cometan los suyos, estúpidos o no, aprendan de los míos, de los de otras personas, pero también aprendan de los aciertos.

Eso es ser sabio… no simplemente inteligente.

Debemos aprender a sentirnos incómodos y con el ego arañado, sudado, molesto y golpeado.

Tan solo si estamos dispuesto a salir de la zona de confort es cuando superaremos nuestros límites… 

Salgan de su zona de confort, vayan más allá de los límites que Uds. mismos u otros les hayan marcado… una vez se muevan fuera de esa letal zona de confort, lo que una vez fue desconocido y aterrador se convertirá en su normalidad.

Si queremos ser excelentes en algo debemos alejarnos de esa cómoda zona, superar las dudas, los contratiempos, los fracasos y jamás rendirnos … 

Mientras nosotros tan solo “lubricamos nuestro ego”… en algún lugar del mundo, alguien está entrenando de verdad.

Y cuando luchemos con él… nos vencerá.

¿Están creciendo?

Entonces están fuera de su zona de confort…

En mi caso, funcione bien o mal este proyecto editorial,  seguiré intentando transmitir más que el simplemente hacer perfectos agujeros en blancos de cualquier tipo.

Espero conseguir  transmitirles que las armas, y la profesión  de las mismas y sus guerreros, implican siempre una entrega y un Deber esmerado.

Las armas, o su portación en realidad, no pueden ser jamás un privilegio, son Deber y Obligación.

Deber y Obligación de saber usarlas de forma correcta tanto desde la técnica como desde la Ética.

Después de todo, los profesionales armados, los verdaderos guerreros de hoy y de siempre, portan sus armas para defender a los que no pueden, o no quieren, defenderse. Para…

…“Servir y Proteger".

Ya que, y no se equivoquen en esto, hay malos y hay buenos, y los “buenos” se distinguen tan solo por un detalle, saben cuales son sus Obligaciones y su Deber.

Pero lo principal es simple, evitar que esos malos campen a sus anchas.


“El ignorante afirma,

el sabio duda y reflexiona”.

Aristóteles”.

Nada nuevo…

Para terminar, mi intención al incorporar citas y casos históricos de toda índole no es ser pedante, antes bien desearía considerar que Uds., lectores, lo ven como la demostración de que todo lo expresado en estas páginas no es una simple opinión personal más.

Mi intención es aportar, mostrar y demostrar que desde la más lejana antigüedad, en todas las culturas y en todas las ramas del saber humano, hubo y hay hombres y mujeres pensando en las mismas cuestiones que hoy creemos revelar y descubrir.

Por lo que más que de descubrir debemos hablar de redescubrir, aunque para muchos tan solo es continuar por la senda que otros nos marcaron.

Sin duda Madame Pompadour tenía toda la razón cuando parafraseó aquello de ...

“Nada nuevo hay bajo sol”.

Y en la profesión de los “fierros”, la de servir y proteger… menos aún.



Ningún autor escribe solo su propio libro; 

el lector ayuda a escribirlo”.

Alberto Manguel”.


Retroalimentación de un amigo y hermano de armas.

Tras la publicación del miércoles pasado, en tapas blandas y ayer en tapa dura, hoy voy a terminar con las palabras, la retroalimentación, y el aprecio de un gran amigo y autor por derecho propio.

Ant Blanco autor del libro:

“NUNCA NO PUEDO. Guía en protección personal para instructores policiales, militares y artes marciales”.”

Enlace a Amazon.

Se lo recomiendo, no deberían perdérselo.

En gris claro me he permitido añadir un inciso con el título completo para que se entienda mejor el contexto.


“Cecilio, quiero felicitarte profundamente por (Meditaciones de) Hoplología. 

Leer tu obra ha sido para mí una experiencia transformadora, no solo como lector, sino como alguien que ha dedicado toda una vida a la formación, la seguridad y el liderazgo operativo. 

Mi trayectoria incluye más de 30 años de servicio internacional en seguridad humana y de activos, formación en operaciones especiales y fuerzas armadas, docencia universitaria y entrenamiento en contextos críticos como protección ejecutiva, manejo de crisis, medicina táctica y entornos hostiles. 

Además, mi formación académica, que incluye un Máster en Gestión de Desastres y Desarrollo Sostenible, certificaciones de nivel avanzado como instructor operativo, evaluador de neurodiversidad y formación especializada en liderazgo, seguridad y protección, me permite valorar la profundidad, rigor y aplicabilidad de tu obra con conocimiento de causa. 

(Meditaciones de) Hoplología no surge únicamente de la experiencia del éxito, ni del sacrificio o la pasión; nace del amor más puro por ofrecer lo mejor de ti mismo, para que otros se beneficien, no solo convirtiéndose en mejores instructores, sino en mejores seres humanos. 

Tu libro integra de manera excepcional la técnica, la reflexión y la inteligencia emocional, ofreciendo una base sólida y holística para cualquier instructor que aspire a formar con excelencia. 

Lo que encuentro particularmente poderoso es como conecta la teoría con la práctica, cómo guía al lector a reconocer sus propias limitaciones y fortalezas, y cómo invita a desarrollar juicio, ética y resiliencia junto a las habilidades técnicas.

Como lector y profesional, comprendo que mi responsabilidad es construir mi propio programa de entrenamiento, y aunque solo yo puedo diseñarlo, (Meditaciones de) Hoplología se convierte en un manual de referencia de élite, indispensable para cualquier instructor o estudiante serio. 

Ignorar sus enseñanzas no es una opción: hacerlo significaría comprometer el desarrollo de quienes confiamos en formar, dejando pasar la oportunidad de consolidar conocimientos con profundidad, conciencia y ética. 

Esta obra no es solo un libro; es un legado que desafía, inspira y transforma.

Nuestra hermandad de la boina verde me da un marco aún más personal para valorar tu obra. 

Esa experiencia compartida nos enseñó valores como coraje, disciplina, resiliencia y responsabilidad hacia quienes guiamos. 

(Meditaciones de) Hoplología refleja todos esos principios, y añade un enfoque sistemático, científico y reflexivo que lo hace relevante no solo para quienes enseñamos en escenarios operativos, sino para cualquier profesional que busque formar con impacto y humanidad.

Gracias, Cecilio, por entregar una obra que inspira y eleva el nivel de formación de todos los que tenemos la fortuna de leerla. 

Estoy convencido de que ayudará a innumerables instructores y estudiantes a crecer, a reflexionar y a convertirse en profesionales más completos, éticos y conscientes. 

Tu trabajo es un verdadero legado de excelencia, pasión y humanidad. 

! Enhorabuena!"


Gracias amigo mío por estar ahí y siempre, siempre, como sé que haces…

… cuídate y cuida de los tuyos.


“Meditaciones de Hoplología I.

La ciencia del profesional armado del siglo XXI. “

Enlace de Amazon.


Permítanme pedirles y agradecerles anticipadamente sus reseñas tras la lectura en la página de Amazon, no como la cariñosa de mi bien amigo pero si constructivas que aporten y enseñen, serán enriquecedoras para mi intento de dejar un legado... y para poder alcanzar más lejos.


Gracias.